Con la llegada del equinoccio de primavera, las zonas arqueológicas de Cholula y Tetelictic representan un misticismo astrológico, pues la distribución que tienen sus pirámides muestra las alineaciones con el sol. Además de que sus centros ceremoniales fungen como observatorios.

Así lo señalaron, en el programa de Ángulo 7 Radio, Alberto Diez Barroso-Repizo y Sergio Suárez Cruz, arqueólogos investigadores del Centro INAH Puebla, quienes agregaron que la concepción actual de celebrar la llegada del equinoccio se ha convertido en una tradición moderna.

Estadios seguros

Por una parte, Diez Barroso-Repizo comentó que la mayoría de las zonas arqueológicas del país tienen una distribución de sus recintos que está basada con fenómenos astronómicos, que sirven con marcadores, los cuales representan las alineaciones con la salida del sol.

Mientras que en el caso de Tetelictic, hay basamentos en los que se observa la salida del sol a través de diversos puntos.

BANNER

Dijo que, en esta zona arqueológica, ubicada en el municipio de Teteles, en la Sierra Nororiental del estado, el punto de observación más relevante se da en febrero y no en el equinoccio. Pues se produce un alineamiento solar, entre el 2 y 16 de dicho mes, que marca el inicio del calendario mesoamericano (azteca y maya).

“No solo tiene relación con el equinoccio, sino con los fenómenos solare y también se da con el inicio la preparación de las tierras para la siembra, que es el calendado agrícola, entre el mes de febrero particularmente”, expresó.

Detalló que Tetelictic es una palabra que viene del náhuatl y significa amontonamiento de piedras y es importante la referencia hacia el paisaje, porque es parte de la civilización, además de que sirven las montañas como una forma de orientación que tenían los viajeros.

Enfatizó que al combinar el estudio del paisaje con la observación astronómica se dan pautas del espacio y tiempo, por ello, desde el centro de Teteles, viendo hacia el oriente se ve la Sierra de Chignautla, que se extiende de norte a sur, así como los montículos.

Se observa salida del sol en tres sentidos

Refirió que ha sido materializado en un basamento de 20 metros de altura y 90 metros de largo que representa esta región, algo similar a lo que ocurrió en Cholula, que fue edificada en un cerro y que a lo largo del año se observa como transita la salida del sol.

Asimismo, manifestó que, en sentido paralelo al basamento, se puede ver la salida del sol en tres etapas diferentes: en el equinoccio, hacia el norte; en el solsticio hacia el sur y en febrero en el centro, lo que también marca los periodos como observatorios solares.

Precisó que si una persona se para de frente a la pirámide se ve de norte a sur, mientras que al anochecer se pueden observar dos estrellas que son las que marcan el hemisferio sur, una que se llama cirius y otra nombrada canopus, que permite a los marineros guiarse.

Recalcó que el calendario mesoamericano es muy complejo, pero completo, uno de ellos es el tonalpohualli, de 260 días, divido en trecenas y veintenas, que se combinan hasta que se repiten, con signos de elementos de la naturaleza.

Refirió que se tienen dos equinoccios y dos solsticios relacionados a los rumbos cardinales, por eso en invierno el sol se ve hacia el sur, después su trayectoria cambia y en ocasiones está hacia el oriente y en otras hacia el norte.

Agregó que esto era conjugado como se hizo con el calendario azteca, con el sol como figura central rodeado de 20 símbolos, empezando con el glifo ehécatl y cuatro son los que representan los puntos cardinales: el del sur que es el del toxtli (conejo); al oriente, por el glifo acatl (carrizo); al norte, el glifo tepatl (cuchillo) y el glifo cali (Casa), es el poniente.

Aprovechó para informar que este viernes va a dar una conferencia sobre lo investigación que ha hecho por 10 años en la zona de Tetelictic, con motivo también de la llegada de la primavera y el equinoccio.

Cholula, rodeada de paisaje

Por su parte, Suárez Cruz mencionó que la zona arqueológica de Cholula es un lugar importante por el paisaje que le rodea en la parte oriente, con cerros y elevaciones en las que sale el sol y por eso la gran pirámide, sus estructuras y altares fueron construidos ahí.

Comentó que la división del año solar en cuatro segmentos iguales es una costumbre de todas las culturas. Agregó que es una trecena, del 8 al 21 de marzo, en donde se puede ver el ocultamiento del sol en el Popocatépetl y la gran pirámide fue construida en semejanza al volcán.

Refirió que “es posible ver que se detiene el tiempo”, al moverse 3.5 kilómetros al sur, que es la junta auxiliar de Santa María Tonanzintla, y se puede ver que se oculta el sol en la boca del volcán, mientras que en Cholula solo es el 8 de dicho mes.

Si se hace un movimiento de 269 metros, que es la división de 13 días entre 3.5 kilómetros, se logra ver el ocultamiento del sol en la boca del volcán Popocatépetl todos los días.

Recordó que Cholula es una de las ciudades con una de las ocupaciones más largas de mesoamérica, desde el 500 años antes de Cristo a la fecha, tiempo en el que se ha tenido una variedad de poblaciones, pues en un principio era gente similar a la del valle de México.

Sin embargo, mucha gente abandonó esta zona y llegó otra muy similar a la de Teotihuacán, con arquitectura idéntica, que fue la que construyó la gran pirámide y el patio de los altares, pero después se fue. Llegó un nuevo grupo vinculado con los olmecas-xicallancas y después los toltecas-chichimecas, siendo al final los españoles.

Altares de Cholula y Tetelictic, alienados al sol

Precisó que la gran pirámide y el patio de los altares están alineados y por eso el 8 de diciembre, el sol sale en la cúspide del cerro, mientras que para el 21 del mismo mes se observa en el extremo sur, por lo que es una trecena de días y conserva la misma orientación.

Respecto a los túneles, el arqueólogo comentó que se cerraron en Cholula a partir de la pandemia y aunque los municipios tienen el interés de que se abran otra vez, no solo se trata de eso, sino que se les tiene que dar mantenimiento y poner señalización.

Manifestó que una de las opciones que se tienen es que se hagan grupos de 10 personas, que sea más controlado, ya que visitar la pirámide sin ingresar a estos atractivos no es igual, sin embargo, hizo énfasis en que no son arqueológicos, sino que los excavaron los cholultecas.

Especificó que son alrededor de 8 kilómetros, que fueron creados en el siglo pasado, por eso es que igual se cuenta con una maqueta con la que la gente puede conocer como están trazados los túneles.

Asimismo, relató que Hernán Cortes habría subido un montículo por día, por ello es que de ahí sale la idea de que en Cholula hay 365 iglesias, pues la estructura que esta frente al Museo Regional no se contó porque estaba cubierta por la gran pirámide.

Después de esta explicaciones, es importante que la gente pregunte en el museo regional de Cholula, que está a un costado de la pirámide, si hay alguna personas que puede contar a los turista esta información.

Comunicólogo por formación y reportero de profesión en Angulo 7 Noticias desde octubre de 2014. Poblano de Libres radicando en la capital, persona sería y en ocasiones divertida, amante del fútbol...