Durante la inauguración de una planta de tratamiento de aguas residuales en Tlaxcala, la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, le pidió al gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, que cuide los glaciares de los volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl y el Pico de Orizaba.
Lo anterior porque –señaló– hace 20 años, había 18 glaceares y actualmente sólo hay cinco y, en este sentido, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) manifestó su preocupación por la desaparición de los glaciares en el país.
Alicia Bárcena hizo un llamado al gobernador Alejandro Armenta para que priorice la protección de los glaciares ubicados en el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Pico de Orizaba.
Destacó que este 22 de marzo, en el marco del Día Mundial del Agua, el enfoque principal debe estar en la conservación de los glaciares.
“Hace 20 años contábamos con 18 glaciares, pero hoy solo nos quedan cinco”, advirtió. Enfatizó ante el gobernador Alejandro Armenta que los glaciares son elementos cruciales del ecosistema y se localizan en los volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl y Pico de Orizaba.
Preservar los glaciares de los volcanes Popo e Izta de Puebla
Alicia Bárcenas subrayó que la relevancia de los glaciares, en especial los de los volcanes de Puebla, reside en que almacenan el 70 por ciento del agua dulce del planeta, lo que los convierte en un recurso vital para el equilibrio ambiental y la disponibilidad de agua.
Es relevante señalar que este mensaje es pronunciado por Alicia Bárcenas, un mes después de que Armenta informara del proyecto de una carretera que unirá Xalitzintla, Puebla, con Amecameca, Estado de México, pasando por los volcanes.
Adicionalmente, el proyecto incluirá una ciclopista que se extenderá por la zona del Iztaccíhuatl.
Esta carretera atravesará los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl para conectar a los municipios de San Nicolás de los Ranchos del estado de Puebla con Amecameca, en el Estado de México.
Ana Lillian Martín del Pozzo, presidenta del Consejo asesor del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, aseveró que la ubicación de la carretera no es adecuada por la actividad volcánica. También dijo que esa zona es un área protegida por su biodiversidad y riqueza en ecosistemas.
Y que una carretera así pondría en peligro la conservación de los bosques y el agua. Además del riesgo latente por las erupciones del Popocatépetl.





