El Igavim planteó poner en marcha un programa para la gestión integral del arbolado urbano en Puebla ante la discusión que se ha generado sobre el encalado de estas especies y que en el Congreso local buscan reformar, ya que en la ley actual está prohibido esta práctica.
Lo anterior, lo propuesto a través de un exhorto que publicó en sus redes sociales el Instituto para la Gestión, Administración y vinculación Municipal (Igavim) Observatorio Ciudadano, en el que señaló que dicho programa debe justificar y garantizar su cuidado, tratamiento y limpieza de cada individuo arbóreo.
Esto, luego de que el diputado local, Andrés Villegas Mendoza, en la sesión ordinaria del Congreso local el jueves presentó una iniciativa de reforma a la Ley del Arbolado urbano del estado, a fin de que el encalado de árboles se haga de forma responsable y con base en dictámenes técnicos que haga la Secretaría de Medio Ambiente.
Dicha iniciativa derivó de que el gobernador Alejandro Armenta Mier, en su rueda de prensa del miércoles, reconoció que se equivocó con el encalado que se hizo a arboles de la Calzada Zaragoza, y que pediría a los diputados que revisaran la ley con base en estudios, pues a decir de él, esta medida los protege.
Al respecto, el Igavim consideró que primero se tendría que hacer un análisis de suelo con relación al ph de cada una de las zonas urbanas y arbóreas de los municipios en Puebla, que justifican que el encalado realmente se necesita aplicar de manera general y masiva. sin especificar algún tipo de especie y argumente los motivos para que se reforme la ley.
De igual forma, se tendría que conocer cual fue el estudio que se toma en cuenta para saber cuándo y cómo usar la cal, evitando que se aplique sin necesidad en suelos urbanos. Además de que tiene que haber una capacitación a los trabajadores, autoridades locales y ciudadanos para que aprendan a cuidar los árboles sin afectar el equilibrio del suelo.
Sostuvo que los árboles son el pulmón de las ciudades y un uso irresponsable de la cal puede debilitarlos y dañar el suelo donde crecen, mientras que al tener información clara, análisis previos y alternativas seguras se pueden proteger las especias que están en parques, avenidas y jardines.
Opciones para arbolado urbano
El Igavim informó que la cal, es efectiva para corregir suelos ácidos, aumentando el ph hasta un rango óptimo y mejorando la disponibilidad de nutrientes como calcio y magnesio. Esto beneficia a los árboles al fortalecer sus raíces y hojas.
Sin embargo, en suelos con ph alto, comunes en áreas urbanas por residuos de construcción, el encalado puede causar deficiencias de nutrientes como hierro, provocando que las hojas de los árboles se tornen amarillas, es decir, una clorosis férrica.
De igual forma, dijo que cal puede alterar las comunidades microbianas del suelo, afectando organismos benéficos que ayudan a los árboles a absorber nutrientes, especialmente en suelos urbanos ya degradados por contaminación o compactación.
Hizo énfasis en que, aunque, la pintura de cal en troncos podría repeler insectos como hormigas, hasta en un 60 por ciento menos de incidencia, el encalado del suelo no controla plagas directamente y su efecto es indirecto.
De igual forma, manifestó que la mayoría de los suelos ya son neutros o alcalinos debido a materiales como el cemento o residuos de construcción y poner cal en los mismos es como “echarle sal a algo que ya está salado” y arruinar las especies por el exceso de cal.
“El exceso de cal puede hacer que los árboles no absorban nutrientes importantes, como el hierro, dejando sus hojas amarillas y débiles. También puede dañar a los microorganismos del suelo, que son como pequeños ayudantes que mantienen a los árboles sanos”, asentó.
Finalmente, mencionó que en los pocos casos donde el suelo es muy ácido, derivado de zonas contaminadas, la cal puede ser una aliada para mejorar la tierra y ayudar a los árboles a crecer fuertes, pero siempre y cuando se haga con cuidado para no derramarla en el suelo.
G.G.H





