Vecinos de 15 colonias del sur salieron en defensa de los Campos del Seminario, ubicados en la colonia Vicente Guerrero, al sur de la ciudad de Puebla. Acusaron que un particular, María del Rosario Tamayo, pretende apropiarse de una parte. Piden al Ayuntamiento defenderlos.
Este martes, personal del Ayuntamiento de Puebla y un abogado de la particular retiraron algunos bolardos que delimitaban el área peatonal para acceder al centro deportivo. Asimismo, los vecinos señalaron que intentaron derribar unas rejas y unas porterías para cumplimentar el amparo que Rosario Tamayo interpuso para apropiarse de parte del terreno.
El documento que presentó el abogado fue una copia que señala que la dueña logró el triunfo tras el amparo que realizó en el Juzgado Séptimo de Distrito en Materia de Amparo Civil.
Los Campos del Seminario comprenden dos canchas de béisbol, dos de fútbol rápido, diversas canchas de fútbol 11, un estacionamiento y un área recreativa. Sin embargo, los vecinos lamentaron que en los últimos dos trienios, encabezados por Claudia Rivera y Eduardo Rivera, no se haya oficializado la apropiación de todo el espacio, permitiendo cesiones de terreno.
“En ningún Cabildo se ha tratado el tema del Seminario. Vamos a alzar la voz para que el municipio, con José Chedraui, haga su parte. Con Claudia Rivera y Eduardo Rivera nunca se pudo concretizar”, relataron a este medio.
Desde hace más de 10 años, los vecinos han mantenido el centro deportivo en buenas condiciones, pero exigen que el gobierno impida su apropiación para no perder un espacio fundamental para la comunidad. Reconocen que a veces hay problemas como la ingesta de alcohol, pero están dispuestos a colaborar para evitarlo.
Ante ello, convocaron a una reunión este miércoles a las 18:00 horas para crear un plan de acción sobre la defensa del espacio.
Problema de Campos del Seminario viene de 2004
El conflicto por los Campos del Seminario se remonta a 2004, cuando el entonces alcalde de Puebla, Luis Paredes Moctezuma, expropió el predio de 6.2 hectáreas para uso deportivo. Sin embargo, en 2011, el exgobernador Mario Marín Torres modificó el uso de suelo con la intención de adjudicar el terreno a la familia Bojalil, en complicidad con Blanca Alcalá Ruiz y Enrique Doger Guerrero.
Desde 2010, los vecinos interpusieron un amparo para revertir la expropiación y evitar que el predio fuera utilizado con fines inmobiliarios. Carlos Popoca, representante legal de los colonos, denunció que diversos gobiernos municipales fueron omisos y permitieron que el proceso se alargara.
Para 2013, los vecinos lograron una resolución favorable en el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, tras un amparo colectivo gestionado por el abogado René Sánchez Galindo. Sin embargo, nuevas disputas han surgido a lo largo de los años, con diferentes particulares tratando de apropiarse del terreno mediante juicios de usucapión.
Posterior a ello, en 2019 volvieron a ganar obtuvieron el fallo de un juez para que el gobierno municipal pueda realizar la construcción de un complejo deportivo.
Querían hacer un desarrollo inmobiliario
El proceso judicial reveló que la familia Bojalil, quien también reclamaba la propiedad, no impulsó legalmente la reversión de expropiación desde 2015. Finalmente, tras más de tres años de litigio, se decretó la caducidad del proceso y se emitió una sentencia favorable para los colonos.
Jorge Méndez Spíndola, representante del Colectivo de Fuerzas Sociales Puebla, aseguró que los vecinos han protegido el terreno durante décadas. Inicialmente, se destinó para un seminario, pero los sacerdotes lo rechazaron por falta de agua, por lo que ahora buscan convertirlo en un polideportivo.
Se quejan de cobros en Campos del Seminario
Actualmente, los vecinos denuncian que el Ayuntamiento de Puebla cobra hasta por el uso de ciertas áreas del complejo deportivo, sin que los ingresos se reflejen en mantenimiento. No obstante, el municipio ha declarado que dichos recursos son administrados por el Instituto Municipal del Deporte para la conservación de espacios públicos.
Ante este panorama, los colonos continúan su lucha para evitar la privatización de los Campos del Seminario y exigen a las autoridades municipales y estatales que respeten el fallo judicial y garanticen su uso público.





