Durante el paro estudiantil de la BUAP, el perro “Carolino” que fungía como elemento de seguridad y apoyo en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), fue entregado a elementos del Departamento de Administración y Seguridad Universitaria (DASU) por estudiantes tras ataques.
El retiro del can sucedió el 10 de marzo, tras reportes de cuatro supuestos ataques de “Carolino” hacia paristas. Asimismo, estudiantes solicitaron el desalojo del canino bajo el argumento de no poder ofrecerle los cuidados necesarios durante las protestas.
De igual manera, se expulsó a personal de DASU de la FFyL tras no cumplir con los acuerdos establecidos por los estudiantes. Sin embargo, sólo se le permitió el jefe de seguridad universitaria recibir y hacerse responsable del perro.
Este hecho, además de conmocionar a estudiantes, tomó por sorpresa a la población en general, quienes consideraron necesaria la intervención del Instituto de Bienestar Animal (IBA) por las medidas tomadas respecto al perro.
Carolino, perro adoptado por la BUAP
En octubre de 2022, agentes de DASU acogieron al perro en la FFyL de la BUAP, y le dieron el nombre de “Carolino”. Dicho nombre surgió debido a que solía interactuar con estudiantes y administrativos en las cercanías del edificio con el mismo nombre.
De hecho, Carolino solía recorrer la zona de manera tan recurrente que los estudiantes ya tenían familiaridad con el animal, lo que facilitó su introducción y consideración como un miembro más en dicha facultad.
Por otro lado, poco tiempo después, la BUAP se pronunciaría como un entorno que valora la compañía de animales domésticos, razón por la cual declaró a las instalaciones de Ciudad Universitaria como “pet friendly” y se comprometió generar espacios similares.
Bajo este contexto, se espera mayor información sobre las condiciones de salud y qué pasará con Carolino, tras el desalojo por parte de los estudiantes ante cuatro presuntos ataques.
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