Claudia Sheinbaum, en su primer informe en Puebla, logró reunir a más de 25 mil personas; sin embargo, su visita no se dimensiona solo por este dato, sino también por el entusiasmo que se percibió de la propia presidenta y de quienes confían en la continuidad de la transformación.
El informe iniciaría a las 11:15 de la mañana, por lo que las personas que venían de municipios como Tlatlauquitepec, Huehuetla, Amozoc, Cuetzalan, Tehuacán, o Izúcar, tuvieron que madrugar para abordar los camiones que los llevaría hasta Los Fuertes, en la capital poblana.
Desde las 9 de la mañana la Calzada Zavaleta comenzó a llenarse de camiones de dónde personas emocionadas bajaban. Asimismo, se detenían a admirar los recintos que conforman Los Fuertes, otros más se detenían a desayunar, a tomarse fotos con sus playeras de apoyo a Claudia Sheinbaum.
Para las 10 de la mañana, la explanada del Centro Expositor de Los Fuertes ya estaba repleta de personas, que conforme bajaban de los autobuses se incorporaban a las filas de ingreso al recinto. Allí, buscan alcanzar un lugar lo más al frente posible para escuchar, de primera voz, los avances del segundo piso de la cuarta transformación.
Te puede interesar:
En un país donde las tragedias son el pan de cada día y, quienes las padecen son los más pobres, salir de la rutina y asistir a un evento político para informarse sobre los avances, programas de bienestar y buenas noticias, alimenta el entusiasmo de la gente que apoya este proyecto de nación.
Así lo pudimos constatar con las voces de mujeres y hombres que esperaban ver a Claudia Sheinbaum de cerca, quienes iban contentos y convencidos de que hay un gobierno que los escucha y les promete en cada ocasión que “no va a traicionar al pueblo de México”.
Y es que, habitantes de Azumiatla, Huehuetla, Cuetzalan, Cholula, y otros pueblos originarios del estado de Puebla, asistieron para mostrar su apoyo y agradecimiento a la dirigente nacional por los programas, servicios de salud, apoyos para el campo, caminos artesanales y presupuesto directo.
Con música, esperan visita de Claudia Sheinbaum en Puebla
Una banda de música alegró la entrada de los seguidores de Claudia Sheinbaum, que alrededor de las 11:30 se habrían paso desde el Museo del Centro INAH hasta la entrada del recinto, una distancia de 300 metros.
Para las 12 del día, el recinto estaba a la mitad de su capacidad, alrededor de 17 mil personas ya ocupaban los asientos y había cierta impaciencia por la espera para ver a Claudia Sheinbaum.
La prensa estaba en una esquina, mientras agremiados del SNTE y de CTM acapararon los asientos principales, y aun así, los protagonistas seguían siendo los miles de convencidos.
Pasó una hora más, los silbidos y exclamaciones para que Claudia Sheinbaum llegará inundaron la atmósfera. Las personas preveían que Claudia Sheinbaum entrada por el pasillo central, por ello, cada que un funcionario desfilaba por ahí, la confusión persistía.
A la una de la tarde, continuaba el ingreso de personas y el recinto ya estaba al máximo de su capacidad. Lo único que hacía amena la espera, eran las canciones mexicanas en su máximo volumen con títulos como el “mariachi loco”, la “china poblana”, “cielo rojo”, entre otras.
La espera terminó
Marcando las 13:20 un gritó logro cubrir la ensordecedora música: ¡Presidenta!, ¡Presidenta!, anunció la llegada de Claudia Sheinbaum que paseó en la lateral del recinto para subir al escenario.
No había matracas, no había silbatos, tampoco pancartas visibles de ¡Viva Claudia Sheinbaum!, “México tiene presidenta con A”, etcétera. En cambio, se encontraban en la entrada, pues al intentar ingresarlas no se los permitieron para no cubrir la vista.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), intentó robarse la atención gritando “SNTE” en lugar de “presidenta”, pero al final su grito no persistió.
El gobernador Alejandro Armenta dio entrada al discurso de la mandataria, gustoso de que Puebla fuera el primer estado de la gira para la presidencial, invitó a todos a gritar: “Viva Claudia Sheinbaum” y el coro lo siguió.
El gabinete de Claudia Sheinbaum estaba ahí para respaldar una administración de mujeres, Citlali Hernández, secretaria de Mujeres y Rosa Icela Rodríguez Velázquez, Secretaria de Gobernación. Asimismo, Josefina Rodríguez, secretaria de Turismo, integran un equipo que refleja el compromiso con la paridad de género en el gobierno.
Claudia Sheinbaum, para Puebla, reafirmó en su visita
Empezó entonces el discurso de la presidenta, más contenta que otras veces. Su sonrisa afable no se desdibujó, era una señal clara. Reflejaba la seguridad de alguien que sabe que observa con sus propios ojos el respaldo de miles de ciudadanos a donde quiera que va
Sabe que las personas conocen el movimiento del que emana y saben a dónde irá frente a las presiones del mundo o nacionales.
Claudia Sheinbaum inició su discurso resaltando la amabilidad de los poblanos que la recibieron, pero el sonido no favoreció la fuerza de sus palabras. En cambio, bajó un poco el ánimo de la gente que no mantuvieron por completo la atención.
Pero no tardó en recuperarse. Claudia Sheinbaum habló para el “pueblo” en general, pero se dirigió particularmente a las mujeres, en esta visita a Puebla
Sabe que muchas se identifican con ella, no son sólo los apoyos que anunció, es la esperanza, el ejemplo de que existe una alternativa y, de que, no sólo los hombres, pueden gobernar un país.
Fue ahí cuando más fuerte resonó: “Claudia Presidenta” y ella decía: “yo se que muchas de ustedes, con 60 años, son las más olvidadas”.

Compromiso con las mujeres y los pueblos de México
Sheinbaum no solo anunció que continuaría con los apoyos, sino que invitó a las mujeres a reconocerse, a que no se desvaloricen. Por ello, señaló que las mujeres trabajan dentro y fuera de casa, pero los hombres no asumen su responsabilidad en el hogar.
Los pobres siguen siendo los primeros, los primeros en asistir cuando se les convoca, cuando se les llama, los primeros que apoyan cuando de movilizarse se trata. Asimismo en el gobierno de Claudia Sheinbaum también son los primeros en su discurso y su plan para avanzar en la transformación.
Si hablamos de población olvidada, son los pueblos indígenas y afromexicanos son los que apenas comienzan a tener un espacio, y así lo reconocen.
A pesar de que asistieron personas “acarreadas”, como los profesores del SNTE o agremiados de la CTM, el convencimiento por la continuidad de la transformación persiste.
MDPG





