Para sanear el río Atoyac, el Centro Fray Julián Garcés opina que es necesario un monitoreo permanente a las industrias para que dejen de desechar sus residuos al agua y no estén conectadas al drenaje municipal, pero igual se debe contemplar un plan de salud para los afectados.

Así lo propuso, en entrevista con este medio, Alejandra Méndez Serrano, directora del Centro Fray Julián Garcés, Derechos Humanos y Desarrollo Local de Tlaxcala, quien agregó que el hecho que el gobierno federal asuma este reto es positivo, porque tiene que ver con el papel activo de la sociedad civil en los últimos 20 años.

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Y es que sanear el afluente fue uno de los puntos que enlistó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el 1 de octubre cuando asumió el cargo, por lo que Ángulo 7 consultó a especialistas que han documentado la contaminación que se tiene en la cuenca.

La directora del Centro Fray Julián Garcés comentó que el problema ha sido responsabilidad de las industrias asentadas a lo largo del río, que cruza tanto Tlaxcala como Puebla, por lo que son las que tienen que tratar sus aguas con recursos propios y volverlas a reutilizar en lugar de desecharlas.

Estadios seguros

Además, afirmó que se tiene que garantizar el cumplimiento, actualización y ampliación de la declaratoria de clasificación de los ríos Atoyac, Xochiac y Hueyapan, que contempla 40 parámetros, mientras que en la cuenca se han encontrado más de 100 sustancias tóxicas.

Necesario plan de salud: Centro Fray Julián Garcés sobre río Atoyac

Agregó que como parte de la restauración de la cuenca se debe contemplar un plan de salud para prevenir las enfermedades y atender a la población que se ha visto afectada, derivado de la contaminación, pues “está demostrado” que hay un alto riesgo de que contraigan algún padecimiento, sobre todo, la población de adolescentes.

“Lo que nosotros insistimos es que no se puede empezar con el reconocimiento del territorio cuando ya hay un trecho avanzado con un diagnóstico en el territorio, se tiene que reconocer lo que se ha hecho, conjuntar todas las investigaciones que hay y en base a eso, armar un plan de restauración”, remarcó.

Asimismo, sostuvo que se tiene que conformar un grupo en el que se pueda convocar a las comunidades, universidades, científicos que han hecho investigación, las industrias asentadas en el río y al gobierno, para que se puedan hacer acciones articuladas con indicadores claros y concretos que dé resultados.

Deben sentarse las bases en el sexenio

La especialista si bien comentó que es complejo que en el sexenio se pueda restaurar en su totalidad el río Atoyac por la alta contaminación que tiene, consideró que sí “se pueden poner los cimientos fuertes y robustos” que permitan su saneamiento en un mediano plazo.

Detalló que deben planes específicos de trabajo sobre lo que se hará en el primer año y así de manera consecutiva en los otros con indicadores concretos, que es la de reducir problemática que hay, al hacer énfasis en que las plantas de tratamiento, aunque pudieran ser una parte de la solución, se tienen que optar por otras opciones.

Méndez Serrano consideró que se tiene que hacer un inventario de las plantas existentes, revisar cuántas son las que aún son funcionales, qué tipo de sustancias tratan porque generalmente lo hacen con desechos municipales, pero no industriales, sumadas a las que están conectadas a los drenajes.

Remarcó que es posible dar resultados en el saneamiento, siempre y cuando se cuente con toda esta información y de ahí se parte para llevar a cabo las acciones, ya que de lo contrario “se quedará en una buena intención” y solo será una simulación de las autoridades.

Puso de ejemplo que, en Alemania, en las décadas de los 80 y 90 se tenía una situación similar a la del río Atoyac, en donde lograron sanearlo porque pusieron dentro de su norma contemplaron más de 300 sustancias que no deben arrojar las industrias, mientras que la que se tiene en Puebla y México son solo 22 y en la cuenca se tiene al menos 100.

Al reiterar que “se debe poner un alto a las industrias” y también verificar que los municipios no viertan sus drenajes en el río, ya que de lo contrario no se va a llegar a un saneamiento que debe ser en toda la cuenca que son cuatro cuerpos de agua: el río Atoyac que nace en el deshielo del Iztaccíhuatl y en el cerro de Tláloc, en el Estado de México, pasando por Tlahuapan, Texmelucan, Tlaxcala y desemboca en Valsequillo.

Otro es el río Zahuapan que nace en Tlaxco, Tlaxcala, pasando por casi todo el estado, juntándose con el Atoyac en Xicohtzinco y llegando a Valsequillo, asimismo, el Alseseca nace en Puebla y también converge en la presa.

Debe actualizarse la norma de contaminantes en el río Atoyac: Centro Fray Julián Garcés

Añadió que, de acuerdo con el Inegi, en el trayecto de la cuenca se tienen 22 mil unidades económicas asentadas que son desde la pequeña industria con poco personal, hasta la más grande con más de mil empleados, por lo que el plan del gobierno debe contemplar los desechos de todas ellas.

“No puedes aplicar la misma norma a una textilera a una industria como de autopartes, que desechan elementos diferentes, entonces depende del giro de producción la medición de las descargas, todo eso se tiene que contemplar, el gobierno es el obligado a vigilarlo, lo cual es posible”, expresó.

Sin embargo, remarcó que esto tiene que ir acompañado de la parte técnica y científica con un grupo en la que se integren los investigadores, con gestión del territorio en donde las personas tengan una voz y la obligación de las autoridades con acciones coordinadas que lleven al saneamiento.

Y es que, afirmó que “todos los vicios del pasado se tienen que recomponer”, ya que en la recomendación que emitió la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) se exhibió que se gastaron los presupuestos y no se coordinaron entre las diferentes áreas para un verdadero plan de saneamiento.

Dejó en claro que el plan de restauración de la cuenca tiene que traspasar al actual sexenio, ya que lo que puede hacer la administración federal es sentar las bases y que a lo largo de los 6 años medir en qué tanto se disminuyó la contaminación y ser una política transexenal a la que dé continuidad la autoridad que llegue en el 2030.

Puntualizó que con esto igual se puede conocer cuánto tiempo se requiere, el presupuesto que se necesita y las condiciones técnicas para la restauración, pero que tiene que ser entre autoridades, especialistas y comunidades, ya que de lo contrario “sería repetir la simulación que se ha realizado por los gobiernos”.

Y es que, estimó, pueden ser hasta tres sexenios que pueda tardar el saneamiento, pero eso se va a conocer hasta que tengan indicadores por año, pero recalcó que no se pueden destinar recursos del estado para restaurar lo que las industrias afectan, ya que éstas tienen el capital para hacerlo.

Aseveró que el gobierno no puede iniciar de cero, pues ya se cuenta con un análisis que se hizo con evidencia científica, en el que se han gastado más de 115 millones de pesos por parte del Conahcyt, por lo que a partir se debe trabajar, ya que al hacerlo de nuevo solo “llevaría al fracaso”.

“Sí es posible llevarlo a cabo, se pueden replicar prácticas que se usaron en países como Alemania, es un proceso complejo, sí, se requiere no solo acciones de gobierno, sino una integración interinstitucional, pero si no toman en cuenta a las comunidades, la academia y las diferentes competencias de cada área, difícilmente se va a concretar”, reiteró.

Recordó que frenar el daño a la salud y atender casos de contaminación es la demanda de la Red Nacional de Pueblos Envenenados en Resistencia, con el fin de promover el resarcimiento de los mismos ante el Plan México”, así como garantizar que las fuertes inversiones no perjudiquen al medio ambiente.

En el pronunciamiento que emitieron, reconocieron que el gobierno federal tiene voluntad para mejorar las condiciones de la población. Una muestra -afirman- es la atención que darán para el saneamiento de los ríos Lerma-Santiago, Tula y Atoyac.

Comunicólogo por formación y reportero de profesión en Angulo 7 Noticias desde octubre de 2014. Poblano de Libres radicando en la capital, persona sería y en ocasiones divertida, amante del fútbol...