En la última reunión de los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo propuso conformar un comité de expertos para continuar con la investigación: por lo que el colectivo está de acuerdo y pide que al menos haya un experto del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), pues ya conocen el caso.
En la Universidad Iberoamericana (Ibero) campus Puebla, los padres de César Manuel González, uno de los normalistas, presentaron su testimonio sobre lo ocurrido el pasado 26 de septiembre de 2014, así como la situación actual de la investigación para encontrar a los 43.
Saulo Loya, uno de los acompañantes de las familias, informó que la presidenta planteó la conformación de un grupo de expertos internacionales.
Al respecto, comentó que doña Hilda expresó el interés de que al menos un integrante del GIEI esté en ese comité. Agregó que aún falta definir esa propuesta, así como el rol que tendrían, es decir, si su función sería supervisar la investigación que realice el Estado o impulsar una propia.
Saulo Loya también mencionó que se está planteando la opción de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) entre al caso a través de la oficina del Alto Comisionado, aunque aún no hay claridad sobre cómo funcionaría.
Testimonio de los padres de César Manuel González
Durante más de once años, Hilda Hernández Rivera y Mario César González han emprendido una lucha incansable en busca de la verdad tras la desaparición de su hijo.
Relatan que su hijo era un joven común, con ilusiones y errores propios de su edad, pero lo realmente crítico del caso es que lo desaparecieron instituciones creadas para proteger a los ciudadanos.
Hilda, madre de César Manuel, relata que algunos hechos de esa noche fueron de una violencia extrema: un ataque cobarde que dejó seis muertos, 32 heridos y 43 estudiantes desaparecidos, a uno de los cuales le arrancaron el rostro.
El último contacto con su hijo fue el 22 de julio, y no concibe por qué motivo los desaparecieron, enfatizando que tomar camiones para sus actividades no justifica de ninguna manera su desaparición.
Para Mario, lo más preocupante fue la participación de agentes del Estado. Señala que el informe oficial menciona la intervención de un batallón en Cocula, que habría sido el último en ver a los jóvenes, y afirma que es gravísimo que todas las autoridades están coludidas.
Las piezas faltantes en la investigación
Una pieza clave que falta son 800 folios de información en poder del Ejército, cuya importancia radica en completar la cadena de eventos sobre la entrega de los estudiantes.
Otra línea de investigación abandonada es la de los 17 jóvenes que estuvieron detenidos en la cárcel de Barandilla en Iguala. Todo esto lo encubrieron con una “verdad histórica” fabricada por el gobierno de Enrique Peña Nieto, con la participación de altos funcionarios.
Esta versión, que afirmaba que los estudiantes fueron incinerados en el basurero de Cocula, se vino abajo gracias al trabajo del GIEI, que demostró científicamente su imposibilidad.
El contexto de las normales rurales y la investigación actual
Saulo Noel Loya, de Tlachinollan, explica que el caso Ayotzinapa reabre la herida del 2 de octubre de 1968. Pide entender el contexto de las normales rurales: son espacios de resistencia social donde jóvenes campesinos se forman para ser maestros en comunidades marginadas. La toma de camiones es su única forma de movilizarse políticamente, sin dañar a nadie.
Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, se crearon la Comisión para la Verdad de Ayotzinapa y una fiscalía especial que, bajo el mando de Omar Gómez Trejo, comenzó a avanzar.
No obstante, cuando las órdenes de aprehensión tocaron al ejército, la investigación se frenó. Gómez Trejo tuvo que salir del país y se perdieron tres años cruciales, con testigos asesinados y padres fallecidos, así lo señaló el abogado Saulo Loya.
Las exigencias actuales de los padres
Con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se propuso una nueva metodología basada en el análisis de sábanas telefónicas, que hasta ahora no ha dado los resultados esperados por razones que no son claras.
La preocupación es que si esta línea falla, no hay un plan B. Por ello, los padres mantienen cuatro exigencias clave: la liberación de los 800 folios que el Ejército oculta; investigar seriamente el paradero de los 17 estudiantes de Barandilla; lograr la extradición de Tomás Cerón y Ulises Bernabé para que declaren; y el regreso de expertos internacionales independientes que revisen la investigación.





