El gobernador Alejandro Armenta llamó a los empresarios con los que se tiene la deuda del CIS de Angelópolis para dialogar y renegociarla, debido a que aún se deben 4 mil 300 millones de pesos y se declaró en moratorio e incluso dijo que no descarta acudir a la SCJN.
En la rueda de prensa, el mandatario poblano acusó nuevamente que es una deuda heredada por el morenovallismo y “es desproporcionado”. Además, sostuvo que el proyecto del Centro Integral de Servicios (CIS) no debió costar más de mil 500 millones de pesos.
Sin embargo, dijo que del 2012 a la fecha ya se pagaron 2 mil 617 millones de pesos y que el periodo de pago de la obra se estableció hasta el 2037. No obstante, Armenta dijo que a la deuda todavía restan 4 mil 300 millones del CIS, al ser un Proyecto para la Prestación de Servicios (PPS).
Dijo que sin cerca de 7 mil millones de pesos se comprometieron como una obligación financiera, lo cual es un monto desproporcionado “desproporcional e incorrecto”, en agravio a los recursos de los poblanos.
El mandatario hizo énfasis en que no le preocupa enfrentar consecuencias políticas o legales, ya que lo que aun se tiene que pagar por esta obra representa “un insulto” derivado de decisiones tomadas en gobiernos anteriores.
Por lo anterior, Alejandro Armenta hizo un llamado a los empresarios con los que se tienen la deuda del CIS de Angelópolis para que se llegue a un acuerdo con la administración estatal y se pueda renegociar, como se hizo con la del Museo Internacional del Barroco (MIB).
Te puede interesar
Armenta acudirá a SCJN por deuda del CIS
De lo contrario, Armenta Mier no descartó acudir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que se revise dicho caso y la forma en que se otorgo el contrato, pues fue en desventaja hacia el estado.
Asentó que el monto que aún se debe puede reorientarse a rubros prioritarios como seguridad pública, apoyo al campo y servicios básicos.
El señaló directamente a los gobiernos del PAN y el “viejo régimen” de haber permitido que se haya avalado este “saqueo” a las finanzas estatales. Asimismo, cuestionó con qué “calidad moral” y “cinismo” pueden defender o hablar de corrupción cuando fueron responsables de estas decisiones.
“Antes que todo, le estoy pidiendo a los empresarios que recapaciten para que lleguemos a un acuerdo para finiquitar la deuda. No estoy amenazando, pero tampoco haré negocios en lo oscurito, me voy a declarar en moratorio, no voy a pagar eso y si me destituyen, que me destituyan”.





