A 10 años de la desaparición de Paulina Camargo, ocurrida el 25 de agosto de 2015, su familia advierte que la defensa de José María N. busca un cambio de medidas cautelares para llevar su juicio en libertad, lo que conlleva un alto riesgo de que se dé a la fuga.
La familia Camargo Limón, tras una década de búsqueda incesante de su hija, anunció en una protesta en la sede del Poder Judicial de Puebla que el juicio oral se realizará en noviembre. En ese sentido, pidieron a la Segunda Sala Penal que juzgue con perspectiva de género.
Rolando Camargo y Rocío Limón recordaron que el camino para encontrar a Paulina ha estado lleno de complicaciones debido a irregularidades en la integración de la carpeta de investigación y a los múltiples recursos dilatorios interpuestos por la defensa del imputado, José María N.
Insistieron específicamente a los magistrados de la Segunda Sala Penal del Poder Judicial del Estado que juzguen con perspectiva de género, ya que en una instancia previa no se respetó una orden judicial federal para hacerlo.
Alerta sobre el arresto domiciliario y fuga
Manifestaron su preocupación porque el proceso por desaparición avanza lentamente y los abogados del agresor interpusieron un amparo que está en revisión por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para cambiar las medidas cautelares, es decir, que pueda estar bajo arresto domiciliario.
Los familiares de Paulina Camargo alertaron que si el juez acata el amparo, José María N. podría darse a la fuga. También enfatizaron que no están pidiendo que se violenten los derechos del agresor, sino que no se le dé preferencia a él sobre la víctima, como ha ocurrido en múltiples casos.
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Caso Paulina Camargo: lucha incansable de diez años
Rocío Limón expresó cómo ha sido su lucha durante los últimos años por encontrar a Paulina. Relató que, en el contexto social actual, fue fatal que su hija confiara en un joven que fue su amigo durante dos años y quien, según narraron, tomó la decisión de quitarle la libertad.
Expresó que esto refleja un problema social donde algunos hombres creen que las mujeres y los niños les pertenecen. Subrayaron la importancia de cuestionar cómo se educa a los hijos dentro de las familias, preguntándose qué ocurre en el seno familiar de los agresores.
Relataron el dolor e incertidumbre desde 2015, al imaginar lo que ese individuo pudo hacerle a su hija embarazada: si fue violada, golpeada o degradada.
La falta de preparación y el enfrentamiento con las instituciones
Reconocieron que no sabían de leyes y que no estaban preparados para esta lucha, pero que en el camino han adquirido conocimiento.
Finalmente, relataron problemas con instituciones como la Fiscalía de Personas Desaparecidas, donde los ministerios públicos tratan con falta de empatía y respeto a las familias. Al igual que la Agencia de la Fiscalía de la colonia La Popular, donde se burlaron de ella al ser defensora de derechos humanos.
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