El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles anunció que se aplazarán la aplicación de aranceles a la industria automotriz en México y Canadá. Es un esfuerzo por aliviar las tensiones comerciales y brindar certidumbre a las empresas del sector.
La medida sobre aranceles a la industria automotriz fue confirmada por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, durante una rueda de prensa.
“Hablamos con los tres grandes concesionarios de automóviles. Vamos a dar una exención de un mes a cualquier automóvil que venga a través del T-MEC,” declaró Trump en un comunicado leído por Leavitt.
Los concesionarios de la industria automotriz mencionados incluyen a Stellantis, Ford y General Motors. Quienes han mantenido conversaciones con la administración estadounidense para evitar aranceles del 25 por ciento.
El objetivo de la exención, según Trump, es incentivar a las empresas automotrices a invertir y trasladar su producción a Estados Unidos. De esa forma, la industria automotriz no estaría sujeta a aranceles, “ese es el objetivo final,” agregó el mandatario.
Posponen aranceles para industria automotriz
La decisión de otorgar esta prórroga en aranceles surge de un clima de incertidumbre comercial que afectó al sector automotriz desde que Trump asumió la presidencia de su país.
Las empresas han buscado claridad sobre las políticas arancelarias para planificar sus estrategias de producción a largo plazo. Esto porque este aplazo no será permanente.
El anuncio por sí solo tuvo un impacto en los mercados. Las acciones de estas empresas experimentaron alzas en la bolsa: Ford subió un 5%, Stellantis un 8,6% y General Motors un 6,6%.
Además, de acuerdo al periódico Forbes, las negociaciones entre la administración Trump y funcionarios de México y Canadá indicaron que las exenciones estarían dirigidas principalmente a las empresas que cumplen con las reglas de origen establecidas en el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) de 2020.
La exención de 30 días ofrece un respiro temporal, pero las empresas deberán demostrar planes concretos de inversión en Estados Unidos para mantener su estatus de exentas en el futuro.
No obstante, la medida también podría afectar a competidores que ensamblan vehículos en México. La industria automotriz tendrían que pagar aranceles del 25 por ciento si no cumplen con los requisitos del T-MEC.





