La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, pidió a los maestros de la CNTE deslindarse, o en su caso, confirmar, la protesta violenta ocurrida el pasado 4 de mayo, cuando encapuchados lanzaron piedras e intentaron forzar la entrada de las oficinas de Segob.
Desde Palacio Nacional, la mandataria se posicionó en contra de la protesta y aseguró que su administración no caerá en provocaciones. Informó que fue un acto para incitar una respuesta represiva del gobierno, lo cual, afirmó que no sucederá.
Además, recalcó que este acto provocativo lo realizó un pequeño grupo de personas, que no representa a todos los maestros. Señaló que incluso, la sección 22 de Oaxaca decidió replegarse tras el intento de provocar un portazo en la Secretaría de Gobernación (Segob), y está llevando a cabo una asamblea para discutir su postura.
Claudia Sheinbaum aseveró que las mesas de diálogo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) e instó a no recurrir a protestas violentas. Asimismo, comentó que es “muy difícil” cumplir con la derogación de la Ley del Issste del 2007, porque no hay presupuesto suficiente.
Sheinbaum pide retomar mesas de diálogo con CNTE sin protestas violentas
Además, destacó la propuesta de establecer mesas tripartitas, que incluyen a la Secretaría de Educación Pública (SEP), los gobiernos estatales y las representaciones sindicales. Estas mesas entre la CNTE y el gobierno de Sheinbaum funcionarían como una vía para resolver problemas concretos del sector educativo y evitar las protestas violentas como ocurrió recientemente.
En las mesas tripartitas se busca resolver, por ejemplo, la necesidad de más plazas de maestros en ciertas zonas. Además, se han propuesto como una solución para evitar conflictos y mejorar la educación en estados como Oaxaca y Baja California Sur.
Por otro lado, Claudia Sheinbaum recordó que esta protesta violenta es parecida a la de hace un año, cuando hubo un plantón similar de la CNTE en el Zócalo. Este coincidió con el cierre de campaña del gobierno actual. En ese momento, se intentó entrar al palacio lanzando piedras, lo que se interpretó como un intento de provocar al gobierno para que actuar represivamente.





