La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, insistió a las autoridades estadounidenses tener mayor cooperación para controlar el tráfico ilegal de armas, el lavado de dinero, así como en otros delitos para reducir la delincuencia entre ambos países.
Desde Palacio Nacional, la mandataria señaló que se están haciendo muchos operativos con los que se lograron identificar 11 rutas de tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México. Sobre todo, en el estado de Texas, que representa el 43 por ciento de las armas traficadas.
Aunque México está haciendo su parte en su territorio, se requiere una mayor cooperación de Estados Unidos para abordar el tráfico de armas. De la misma forma en que recientemente, se dio el apoyo humanitario tras la inundación en dicho estado.
Tomando el ejemplo de Texas es el estado conocido por tener leyes de armas más permisivas, lo que facilita el tráfico ilegal hacia México. Por esto la presidenta subrayó la importancia de que Estados Unidos coopere activamente para controlar el tráfico ilegal de armas y otros delitos.
Hace falta más en la cooperación contra el tráfico de armas: Sheinbaum
Incluso, el Departamento de Justicia de Estados Unidos reconoció que más del 70 por ciento de las armas utilizadas en México ingresan ilegalmente desde su país. La presidenta insiste en que ambos países deben coordinarse mejor para enfrentar estos desafíos.
Al igual que con el tema de la migración, pues Claudia Sheinbaum subrayó la importancia de reconocer a los mexicanos que viven en Estados Unidos. Resaltó que son personas que se fueron por necesidad y que contribuyen significativamente a la economía del país vecino.
Además, reconoció que el presidente Donald Trump expresó su intención de crear condiciones para que trabajadores del campo y de ciertos sectores, muchos de los cuales son mexicanos, puedan obtener permisos de trabajo en Estados Unidos. Por lo que es factible llegar un acuerdo de mayor cooperación contra el tráfico de armas.
Asimismo, recordó que, durante un evento en Estados Unidos, el embajador, Ronald Johnson, mencionó que no se puede hablar de migración legal mientras persista el problema de la migración ilegal.
Esto lo interpretó como una respuesta a su propuesta hecha durante el G7 de establecer un acuerdo general con Estados Unidos sobre comercio, migración y seguridad. Entre estas, la cooperación contra el tráfico de armas





