La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que irá hasta “las últimas consecuencias” contra el “huachicol fiscal” que viene desde Estados Unidos hacia México, por lo qué busca mayor cooperación entre ambos países.
Desde Palacio Nacional, la mandataria respondió ante la pregunta de la directora editorial de Ángulo 7, Tania Damián, que esta actividad no solo afecta la recaudación fiscal del país, sino que también tiene implicaciones para la seguridad energética, ya que distorsiona el mercado de combustibles y puede afectar la disponibilidad y precios del mismo.
Por lo mismo, señaló que el objetivo del Gobierno de México es poner en orden el sector energético, garantizar la legalidad de las operaciones y evitar el huachicol fiscal. Esto para asegurar que el combustible importado pague los impuestos que le corresponden y que su distribución sea transparente y legal.
Sobre el huachicol, vamos a llegar hasta las últimas consecuencias. O sea, las investigaciones están dando mucha información y nuestro objetivo es que es que todo sea legal. Igual que en otros casos, que todo sea legal, que si hay combustible importado, que pague los impuestos que tiene que pagar y que sepamos a qué gasolinera va a ir. Entonces toda esa parte que he platicado de todo lo administrativo que se está haciendo y todo lo penal vamos a poner en orden esa parte del llamado huachicol fiscal.
¿Cómo detener el tráfico ilegal entre México-EU?
Claudia Sheinbaum informó que se están implementando medidas tanto administrativas como penales para combatir esta práctica ilegal. Esto incluye asegurar que todas las importaciones de combustible sean legales, que se paguen los impuestos correspondientes y que se conozca el destino final del combustible.
Sin embargo, el problema del huachicol fiscal no se limita a México. Las investigaciones de la propia embajada estadounidense y las instituciones mexicanas han revelado la participación de refinerías y empresas en Estados Unidos que trafican combustible.
Por lo tanto, la presidenta instó a que haya mayor colaboración entre ambos países. En esta cooperación busca desmantelar las redes de contrabando y asegurar el cumplimiento de las leyes fiscales y aduaneras en ambos lados de la frontera.
¿Quién distribuye la droga en Estados Unidos? ¿Quién la vende? ¿Dónde están las detenciones? ¿Dónde está el lavado de dinero que se hace en Estados Unidos? Y en este caso lo que llama la atención, pues es que ellos ponen la red en donde involucran refinerías en Estados Unidos. Entonces es parte de las investigaciones, porque ahí mismo dice que estamos trabajando, colaborando conjuntamente. Ese es un ejemplo de cómo se puede colaborar y cooperar para atender un delito tan grave como el huachicol fiscal.
Y a todo esto ¿Qué es el huachicol fiscal?
El “huachicol fiscal” es una actividad ilegal que se centra en la importación de combustibles mediante el uso de declaraciones falsas para evadir impuestos. Esta práctica implica varias tácticas fraudulentas como:
- Declaración Incorrecta de Productos: Los contrabandistas importan un tipo de combustible, como el diésel, pero lo declaran como otro producto. Como llega a ocurrir con el nafta, que está sujeto a un régimen fiscal diferente y generalmente más bajo. Esto les permite pagar menos impuestos de los que realmente deberían.
- Uso de Facturas Falsas: Para respaldar estas declaraciones falsas, se utilizan facturas apócrifas que simulan transacciones legítimas. Esto complica la detección del fraude y facilita la venta ilegal del huachicol fiscal en el mercado.
Por otro lado, la presidenta informó que, una vez que las autoridades confiscan el combustible y concluyen las investigaciones, este puede ser reutilizado por entidades como Pemex o Defensa. Siempre que pase pruebas de calidad para asegurar su seguridad y adecuación para el uso.





