Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decretara al fentanilo como un arma de destrucción masiva, la mandataria de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respaldó la estrategia de atención a las causas y analiza el impacto del decreto en el país.
Desde Palacio Nacional, informó que se está analizando el decreto estadounidense para estudiar qué impacto tendrá en el país. Sin embargo, recordó que en México hay distintas perspectivas para detener el consumo de drogas. “No puede atenderse el problema del consumo si no se atienden las causas y se atiende a los jóvenes”, afirmó la mandataria.
Esto luego de que el pasado 15 de diciembre, Donald Trump firmara un decreto para declarar al fentanilo y sus precursores químicos como arma de destrucción masiva y anunció que perseguirá su fabricación, distribución y venta, lo que podría alterar la dinámica del acuerdo de seguridad con México. Al respecto, la mandataria recordó que aún no se convierte este decreto en una ley.
¿Qué implica la catalogación de “arma de destrucción masiva?
Claudia Sheinbaum recordó que la visión de México para abordar el consumo de drogas difiere de la perspectiva estadounidense. Esto ya que, si bien reconoce la necesidad de perseguir delitos, enfatiza la importancia de atender las causas fundamentales del consumo. Estas como la salud mental, el apego, los valores, la familia y la educación. Argumentó que, si no se abordan estas causas, el problema de las drogas persistirá, ya sea con fentanilo o con otras sustancias.
Además, señaló que este decreto de Donald Trump debe analizarse mejor, dado que el fentanilo tiene un uso legal como anestésico en México y Estados Unidos. Por ello, es crucial analizar las implicaciones de esta declaración para su uso tanto legal, como delimitar que cuenta como ilegal.
La postura de México es que, el tema central es la atención a las causas que provocan el consumo de drogas. Esto más allá de las medidas punitivas y la persecución de quienes generan violencia vinculada al tráfico de drogas.
La mandataria también reiteró su oposición a cualquier intervención militar, que pueda venir de catalogar como arma de destrucción masiva a esta droga. Defendió la soberanía y territorialidad del país, con la colaboración y coordinación con Estados Unidos, sin violar las decisiones del país.





