Luego de casi cinco meses de una violación grupal a Susan Saravia, de 22 años, Yeshua N y Jorge N, de 22 años se entregaron voluntariamente a la Fiscalía General del Estado de Campeche, por el delito contra la joven; uno de los agresores ya se encuentra en prisión.
En un comunicado oficial, la fiscalía informó que los dos jóvenes fueron puestos a disposición de la autoridad competente para que defina su situación jurídica.
El caso de Susan Saravia tuvo un enorme revuelo en Campeche, y lo hace más inédito por la entrega voluntaria de sus agresores. Cosa que no es usual en el país y menos por el peso del delito de violación tumultuaria.
Lo anterior derivó en un acoso mediático a los familiares de los presuntos violadores, quienes acompañaron a Yeshua N y Jorge N a entregarse. En reiteradas ocasiones, señalaron la inocencia de los implicados. Uno de ellos, Ángel N, de 20 años, está detenido en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Francisco Kobén.
Se entregan agresores de Susan Saravia
Las madres de los agresores comentaron a la prensa que no se habían presentado a declarar antes porque, junto a sus abogados, preparaban las pruebas de su inocencia y que nunca estuvieron implicados en la agresión de Susan Saravia.
En un video que fue difundido en redes sociales, se observa el momento en que Yeshua N y Jorge N se entregan a la fiscal Jackson Villacís. Esto acompañados por sus madres, otras personas.
🚨 La Fiscalía de Campeche informó que se entregaron Jorge "N" y Jesua "N", señalados por el delito de violación en contra de Susan Saravia. pic.twitter.com/ci4aP2i8WQ
— Sofía García Guzmán (@SofiGarciaMX) August 12, 2025
Cuando se viralizó el caso, Susan Saravia comentó que Yeshua N era un amigo suyo, con quien mientras salía, la atacó junto con los otros agresores, a quienes no conocía. “Yo no salí sola con tres hombres desconocidos. Uno de ellos era mi amigo, lo consideraba mi amigo y confiaba en él” comentó.
Tanto la joven como su madre han escuchado casos de otras presuntas víctimas de los mismos tres implicados, los cuales suman a 11. Aunque ninguna ha interpuesto su denuncia por miedo, según la madre e hija.





