La Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas México (Rapam) señaló que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) federal prohibió 35 plaguicidas en desuso y descartó a los “altamente tóxicos” en México como el Clorpirifos etilo.
El pasado 3 de septiembre, la Sader anunció la prohibición de 35 plaguicidas “altamente peligrosos para la salud y el medio ambiente” en México, desde su producción o importación hasta su aplicación en el país.
Los 35 plaguicidas prohibidos son moléculas viejas, sin embargo aún están autorizados en México 200 plaguicidas altamente peligrosos que ya están prohibidos en otros países, así lo señaló Rapam.
Explicó que algunos plaguicidas incluidos en el decreto ya se habían cancelado por Cofepris desde 2016, como el DDT y endosulfan, y 13 plaguicidas incluidos no se podían importar desde el sexenio anterior.
El decreto actual consolida y amplía esta decisión que incluye la prohibición, formulación, comercialización o uso.
De los plaguicidas prohibidos en el actual decreto, el dinoseb ya se había prohibido desde 1991. Además, Cofepris había cancelado 7 de ellos en todas sus fases desde 2016 como el DDT, endosulfán, lindano, y 13 de ellos no se podían importar desde inicios de 2020.
Cabe decir que el decreto presidencial actual no incluye la prohibición de los plaguicidas más usados en México como:
- Clorpirifos etilo
- Etilo
- Glifosato
- Fipronil
El clorpirifos etilo es un neurotóxico infantil que afecta el desarrollo neurológico, es un alterador hormonal a muy pequeñas dosis, y no hay una dosis segura de exposición. Además es muy persistente, bioacumulable y transportarse a grandes distancias.
Sin embargo, el decreto de prohibición si incluye al clorpirifos metilo que es otra molécula que se retiró del mercado desde hace muchos años.
Prohíben plaguicidas en desuso y excluyen a los tóxicos
Es urgente que se prohíba el uso de clorpirifos etilo en la lista de plaguicidas autorizados para nebulizaciones en el control de vectores por parte del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece), señaló Rapam.
Otro ejemplo, el decreto tampoco incluye al insecticida fipronil y los neonicotinoides prohibidos en la Unión Europea (Imidacloprid y Tiametoxam).
Dichos plaguicidas causan una alta mortandad en las abejas, como se ha demostrado en estudios de la academia y múltiples denuncias campesinas y de apicultores.
Tampoco incluye al herbicida glifosato, probable carcinógeno del que se ha confirmado su presencia en la orina de la población infantil en diversas comunidades rurales.
De igual manera, no incluye al herbicida paraquat relacionado con la enfermedad de Parkinson y que está prohibido en 72 países.
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El decreto presidencial prohíbe plaguicidas, pero falta establecer una campaña informativa nacional hacia los productores rurales que advierta de los riesgos a la salud y ambiente de su uso ilegal e involucre a todas las autoridades.
El titular de la Sader informó que el decreto es una primera etapa de la Estrategia Nacional para la Reducción y Uso adecuado de Plaguicidas.
Además, se elabora en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Economía.
Mencionó que habrá nuevas prohibiciones en el primer semestre de 2026 y en el 2027 y se establecerán mayores restricciones a la venta de plaguicidas mediante un tipo de receta.





