Los pueblos deben apropiarse del derecho para que, con apoyo de los abogados, puedan combatir el despojo que realizan los proyectos de explotación del medio ambiente, señaló el politólogo y jurista, Raymundo Espinoza Hernández.
En la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Espinoza Hernández presentó la conferencia “Crisis contemporánea de la filosofía del Derecho” como parte del “Círculo de Estudio” organizado por la ponencia de la ministra Lenia Batres Guadarrama.
En ella, indicó que el papel de los juristas actuales debe encaminarse a acompañar a los pueblos en el aprendizaje de sus derechos y los mecanismos para defenderlos. Resaltó que, solo de ese modo, es que se ha logrado ganar juicios en contra de empresas trasnacionales por las vulneraciones a los derechos humanos y ambientales que han cometido.
Expuso que, una de las razones por las que se impulsó la reforma al Poder Judicial, fue que el derecho de las empresas y el derecho al libre comercio se ponía por encima de los derechos de los pueblos y las personas. De ese modo, resaltó, debe defenderse no solo el derecho de los pueblos, sino que los propios pueblos se apropien den derecho.
En ese sentido, se pronunció a favor de impulsar la educación jurídica popular, y, al mismo tiempo, promover el litigio participativo comunitario. De acuerdo con Espinoza Hernández, con esta estrategia se promueve que, aun en situaciones donde la población no tenga la capacidad de pagar un abogado, si tenga la posibilidad de enfrentar ellos mismos los procesos jurídicos.
“La gente tiene que aprender derecho, tiene que perderle el miedo a los tribunales; deben aprender a construir las demandas, presentar las pruebas… Así fue como le ganamos los juicios a Monsanto en Quintana Roo, como ganamos los juicios a TransCanada por el gasoducto Tuxpan-Tula; así es como detuvimos varios proyectos carreteros en el país que iban a destruir comunidades enteras. Así es como se combaten las empresas mineras.”
Problemas de los pueblos, no se resuelven con derecho positivista
Señaló que la crisis en la filosofía del derecho se concentra de manera especial en la filosofía del derecho positivista. Esto, debido a que, los problemas actuales ya no se ajustan al dogma que desarrolló esta corriente de pensamiento, a pesar de que son los conocimientos que se difunden en las diversas escuelas formadoras de abogados.
De acuerdo con Espinoza Hernández, este derecho positivista, por el momento en que surgió, es, a la vez, un derecho capitalista. Explicó que, al surgir a la par del desarrollo de las sociedades capitalistas, el derecho fue la herramienta con la que se legitimó la configuración del Estado burgués.
Por ello, precisó, el mismo derecho positivista-capitalista-burgués, es el dogma que la gran mayoría de los juristas tecnificados utilizan para “defender el Estado de Derecho” sin cuestionarse si ese Estado lo que realmente necesita transformarse. Además, al no reconocer la historicidad del derecho que defienden, son incapaces de transformarlo y utilizarlo para defender las demandas del pueblo.
En ese sentido, reconoció que uno de los hechos recientes más trascendentales en la historia del derecho es que, dentro de un máximo tribunal, en este caso, el de México, se presente por primera vez la posibilidad de que el mismo pueblo pueda defenderse.
M.H.C.





