La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que, pese a las campañas sucias de la oposición y su alianza con intereses extranjeros, la Cuarta Transformación (4T) continuará; sin embargo, para ello los gobernantes ceñirse a los principios éticos del humanismo mexicano.
Ante más de 600 mil seguidores que arribaron al Zócalo de la Ciudad de México ante la convocatoria para celebrar los 7 años de la Cuarta Transformación, la presidenta señaló que en 2018 el pueblo tomó la decisión de iniciar una nueva etapa con el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En ese sentido, puntualizó que por más campañas sucias y alianzas de grupos del conservadurismo nacional e internacional que buscan intervenciones extranjeras, no podrán vencer al pueblo ni a la Jefa del Ejecutivo Federal.
Cuarta Transformación da resultados
Destacó que el modelo económico de la Cuarta Transformación funciona y da resultados como los 13.5 millones de mexicanos salieron de la pobreza de 2018 a 2024. Además, por ser México es el segundo país menos desigual del continente gracias a los Programas para el Bienestar.
“Sin aumentar impuestos, la recaudación aumentó este año en 501 mil millones de pesos, solamente combatiendo la evasión y combatiendo la corrupción. Para que tengan una idea: lo que recaudó México es lo que Argentina está pidiendo este año a los Estados Unidos, incluso más.”

Claudia Sheinbaum subrayó que, con los gobiernos de la 4T, el salario mínimo pasó de 88 pesos diarios en 2018 a 315 pesos diarios. Esto implica que, del 1 de enero de 2026, hubo un incremento del 154 por ciento.
Resaltó que los homicidios dolosos se han reducido en 34 por ciento, de 2018 a la fecha. Esto contrario al periodo de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto en los que este delito aumentó 250 por ciento.
Aseguró que los avances que hay en el país no serían posibles con los gobiernos del pasado neoliberal, ya que nunca creyeron en los derechos. Esto contrario a la Cuarta Transformación, cuya causa y destino es el bienestar, particularmente de quienes menos tienen. Porque “por el bien de todos, primero los pobres”.





