El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presentó dos inversiones en México, por parte de dos empresas multinacionales, Heineken y la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (Ampip), las cuales suman 3 mil 376 millones de dólares.
Durante “la mañanera del pueblo” de este miércoles 11 de junio, El CEO de Heineken en México, Oriel Bonaclocha, informó que su empresa realizará la inversión de 2 mil 750 en Kanasín, Yucatán. Esto par la construcción de su octava planta en el país.
Gracias a esta inversión se crearán más de 300 empleos directos y 2 mil indirectos en México, además de empleos temporales desde su construcción hasta su operación.
Con la inversión, Heineken busca establecerse en la península de Yucatán para aprovechar la infraestructura y el agua que abunda en esta zona de México. Además de beneficiarse de la gran conectividad con la que ahora cuenta el sureste del país, gracias al Corredor Interoceánico.
Para la construcción de esta planta se realizó una consulta indígena con los habitantes de Kanasín, la cual es la primera vez que Heineken realiza una consulta para un proyecto. Posicionándose así, como la primera empresa del sector en iniciar una conversación abierta en la comunidad.
Inversión de la Ampip en México
Por otra parte, Héctor Ibarzabal del consejo de la Ampip informó que esta representa el 95 por ciento de la actividad industrial en el país. Esto con 477 parques distribuidos en 28 estados de toda la república.
Para este año, la Ampip, se fijó el objetivo de crear 100 nuevos parques industriales durante el sexenio, de los cuales 13 ya han sido lanzados desde octubre. Detalló que esta meta se extendió a 116 dado el buen estado industrial del país.
La inversión actual en desarrollo horizontal de parques que ya están en operación es de 626 millones de dólares. Sin embargo, tiene una proyección de inversión cercana a los 5 millones de dólares para los parques a construir en México.
Héctor Ibarzabal comentó que México ofrece una ventaja competitiva significativa para la inversión, especialmente en manufactura, debido a su perfil demográfico. Señaló que la edad promedio en México es de 29 años, con jóvenes deseosos de empleos formales y oportunidades de desarrollo.
Esta mano de obra joven y capacitada, junto con la ubicación geográfica y la afinidad cultural con Estados Unidos, son atractivos clave para las empresas internacionales. Esto especialmente en el contexto del nearshoring o friendshoring, lo cual, es clave para aumentar las inversiones en México.





