El ministro presidente electo, Hugo Aguilar Ortiz, y Norma Piña Hernández, actual presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) iniciaron el proceso de transición pues el nuevo Poder Judicial entrará en funciones a partir del 1 de septiembre.

El encuentro tuvo lugar este martes en el comedor de ministros, ubicado en el tercer piso del edificio sede del máximo tribunal del país, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Comenzó a las 15:00 horas y, hasta las 16:00 horas, se mantenía en curso.

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A la reunión asistieron también la oficial mayor de la Corte, Gisela Morales González, y la secretaria general de la Presidencia, Natalia Reyes Heroles, por parte del equipo de la ministra Piña; así como dos personas del equipo del ministro Aguilar.

Fuentes del alto tribunal informaron que esta fue la segunda reunión entre ambos ministros, luego de un primer acercamiento el pasado jueves. La ministra presidenta, indicaron, ha asumido una postura de entrega “tersa y rápida” de cara al relevo que se concretará en septiembre.

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A través de un comunicado oficial, la SCJN informó que la reunión se desarrolló en un ambiente de diálogo abierto, cordial y con un ánimo de transparencia. En el encuentro se trazaron las primeras líneas de trabajo que permitirán dar continuidad al proceso de transición, con el objetivo de garantizar certeza jurídica y fortalecer el acceso a la justicia para la población.

Norma Piña y Hugo Aguilar se reúnen y proponen estructurar equipos de trabajo

Al concluir la reunión, Hugo Aguilar declaró a la prensa que el encuentro fue positivo y reiteró su compromiso con una “transición buena, tersa, por el bien de México”. Agregó que el enfoque actual está en estructurar equipos de trabajo que aborden tanto la transición en la Corte como en el Consejo de la Judicatura Federal.

El ministro presidente electo evitó detallar los temas discutidos, aunque aseguró que el proceso continuará mediante las labores conjuntas de sus respectivos equipos. No se ha fijado aún una fecha para una nueva reunión, pero ambas partes coincidieron en mantener el diálogo abierto e institucional.

La renovación en la presidencia del máximo tribunal mexicano se enmarca en un contexto de reformas y retos al interior del Poder Judicial, por lo que la transición cobra relevancia estratégica en la definición del rumbo que tomará la SCJN en los próximos años.