El gusano barrenador en México ya registras tres casos en humanos lo que va del año, siendo el último caso en Mapastepec, Chiapas. Respecto a la cantidad de animales, al corte del 19 de mayo, se tenían contabilizados 666 casos.
La propagación del gusano barrenador del ganado, Cochliomyia hominivorax, ha encendido las alertas sanitarias en México, particularmente en el estado de Chiapas. De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), se han detectado 115 nuevos brotes en animales, sumando un total de 666 casos en 2025.
Los brotes han afectado principalmente a bovinos, ovinos, caprinos, cerdos, perros y caballos. Senasica notificó estos casos a la Organización Mundial de Sanidad Animal (Wahis), la cual mantiene un registro actualizado de las infecciones activas en el país. La mayoría de las infecciones se concentran en zonas rurales, donde el acceso a servicios veterinarios es limitado.
Además del impacto en el sector ganadero, la enfermedad también ha comenzado a afectar a humanos. La Secretaría de Salud ha confirmado tres casos de miasis, el término médico para esta infestación, en personas. Dos de ellos ocurrieron en abril y mayo en los municipios chiapanecos de Acacoyagua y Tuzantán. Las víctimas, una mujer de 77 años y un hombre de 50, presentaron heridas infestadas con larvas en la cabeza y la pierna, respectivamente.
Casos de gusano barrenador en humanos
El caso más reciente de gusano barrenador en humanos en México, fue el detectado en Mapastepec, también en Chiapas. Aunque no se han revelado detalles del paciente, se sabe que los síntomas comenzaron tras una herida expuesta. El gusano barrenador invade tejido vivo, lo que lo convierte en una amenaza grave para la salud humana y animal.
Los síntomas en animales incluyen fiebre, depresión, inapetencia, y reducción en la producción láctea. Las heridas infestadas se caracterizan por supuración, mal olor y la presencia visible de larvas. En humanos, la miasis también puede derivar en complicaciones si no se trata a tiempo.
Las autoridades han reforzado las campañas de vigilancia y prevención, enfocándose en el tratamiento inmediato de heridas en animales y personas, y en la difusión de información para identificar los signos de la enfermedad. Mientras tanto, se mantienen activos los monitoreos en las regiones afectadas, con el objetivo de frenar el avance del brote.





