Erick Leonardo Terán Torbellín, de 13 años, murió durante una excursión de la Escuela Militarizada Ollin Cuauhtémoc de la Ciudad de México, que realizó el pasado 25 de abril en Cuautla, Morelos; su madre exige justicia ya que, acusó, su hijo fue torturado.
Erika Torbellín, junto con familiares, compañeros de Erick y padres de familia, protestaron ayer frente al velatorio del Issste en la colonia San Rafael para exigir justicia. Señaló a los capitanes Juan Carlos Carrera Saavedra, director de la escuela privada, el sargento Mariano y la capitana Mariana como responsables del deceso del menor.
De acuerdo con la madre, los demás menores también se solidarizaron porque todos fueron víctimas de abuso durante la excursión de la escuela militarizada. Los menores testificaron que el sargento Mariano los golpeó en el abdomen y la capitana Mariana arrastró a Erick durante 10 minutos sobre el piso.
Además, los menores refirieron que, aunque Erick señaló sentirse mal durante todo el día 24 de abril, no le brindaron atención médica. Esa misma noche, la madre llamó a los responsables de los menores para preguntar por su hijo pero le indicaron que se encontraba bien.
Fue el viernes que la teniente Angélica Echeveste le avisó que su hijo tenia “desnivelados sus signos vitales, pero nada de que preocuparse”. Tras ello, cerca de las 16:00 horas, Erika acudió al hospital de Cuautla donde le informaron que su hijo arribó ya sin signos vitales.
¿Cómo fue la muerte de Erick en excursión de escuela militar?
Los exámenes periciales indicaron que Erick tuvo estallamiento de viseras, lo cual, subrayó la madre, contradice la versión del capitán. Según los responsables de la excursión, el deceso se debió a que el menor tenía asma y tuvo un golpe de calor.
Otros padres de familia acusaron que varios niños que asistieron a la excursión de la escuela militarizada regresaron con heridas en diversas partes del cuerpo. Por ello, con asistencia de la alcaldía Cuauhtémoc, presentaron las denuncias ante la Fiscalía de la Ciudad de México e, indicaron, sacaron a sus hijos de esa escuela.
Se trató de una excursión obligatoria con valor de mil 800 pesos que pagaron a la Escuela Militarizada adicional a la colegiatura de seis mil pesos.
Erika señaló que su hijo Erick se encontraba en primero de secundaria dentro de la Escuela Militarizada Ollín Cuautemoc ya que quería ser militar. Le gustaba ir a la escuela, estaba en banda de guerra y era muy noble con sus compañeros y con las personas sin hogar, recordó.
A su edad, asistida a cursos de combate de incendios y de primeros auxilios y participó en el viacrucis pasado para ayudar a quienes resultaran heridos.
“Mi exigencia es que se cierre la escuela, que paguen los responsables que mataron a mi hijo, que estén en la cárcel y no vuelvan a tener ni una sola oportunidad de tener niños a su cargo.”
M.H.C.





