Hasta el pasado 6 de junio, cuando Trump cumplía 126 como presidente, las autoridades migrantes de ese país acumulaban un total de mil 154 mexicanos detenidos; incrementaron más por las redadas de inicios de junio.

El dato fue confirmado por el canciller Juan Ramón de la Fuente, quien encabezó una conferencia de prensa en la que se presentaron las acciones de protección consular implementadas ante el repunte de operativos migratorios en Estados Unidos. Aseguró que en todos los casos se ha brindado asistencia directa a los connacionales detenidos por las autoridades migrantes.

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Los arrestos se concentraron principalmente en Oxnard (67), Los Ángeles (54), Vinton, Louisiana (52), así como en Omaha, Boston, Denver, Washington y Carolina del Sur. Funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informaron que, en promedio, se realizan 30 visitas diarias a centros de detención, acumulando 4 mil 456 visitas desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump.

De acuerdo con cifras oficiales, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha realizado 111 operativos en lo que va de la administración, en los que han sido detenidos 5 mil 719 migrantes, de los cuales mil 154 son mexicanos. La red consular mexicana ha ofrecido además 9 mil asesorías legales a los connacionales afectados por estos procesos.

Ante mexicanos detenidos por autoridades migrantes, activan apoyo consular

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En ese contexto, De la Fuente destacó la entrada en vigor de un nuevo protocolo de asistencia consular, publicado en el Diario Oficial de la Federación. El documento busca garantizar una atención más eficiente, estandarizada y transparente para los mexicanos detenidos por autoridades migrantes en Estados Unidos.

“Queremos que nuestros paisanos sepan que no están solos y que sus derechos son nuestra prioridad. La migración es un derecho y estamos comprometidos a defenderlo”, afirmó.

A esta situación se suma el reciente anuncio de Trump, quien el pasado 15 de junio informó que se reanudarán las redadas antimigrantes en ciudades como Los Ángeles, Nueva York y Chicago. El mandatario aseguró que se enfocará en urbes gobernadas por demócratas, a quienes calificó como “enfermos mentales”, y prometió intensificar la deportación de extranjeros ilegales.