Una nueva forma de extorsión surge en México: los montapeleas, una forma cruel de lucrar con el sufrimiento de perritos. Los primeros casos ya se dieron en la Ciudad de México, pues el modus operandi consiste en fomentar la confrontación de lomitos para cobrar una reparación del daño.

El esquema funciona de manera similar al de los llamados “montachoques”, pero en esta modalidad los extorsionadores utilizan a perros como medio para provocar conflictos. Los agresores suelen buscar a personas que pasean a sus mascotas por parques o calles concurridas, provocan un enfrentamiento entre los animales y, posteriormente, exigen dinero por supuestos daños sufridos por su perro.

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Las víctimas han denunciado que, tras el incidente, los agresores se tornan violentos y amenazan con llevar el caso ante las autoridades si no reciben una compensación económica. Incluso se han registrado casos de agresiones físicas, lo que aumenta el riesgo tanto para los dueños como para sus mascotas.

Este nuevo delito ha comenzado a cobrar visibilidad en redes sociales, donde usuarios advierten sobre conductas sospechosas y recomiendan extremar precauciones al pasear con mascotas. La principal recomendación es mantener a los perros siempre con correa o pechera, además de evitar el acercamiento con otros animales si no hay supervisión adecuada.

Montapeleas no está tipificada en Puebla y México

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En algunos reportes ciudadanos se ha documentado que los montapeleas actúan en grupo para intimidar y generar confusión, aprovechándose del caos para presionar por el pago inmediato. En varios casos, también se ha detectado que los extorsionadores simulan heridas o exageran los daños a sus mascotas.

Para prevenir ser víctima, especialistas recomiendan mantener siempre el control del perro durante los paseos, evitar zonas poco transitadas y reportar cualquier incidente sospechoso a las autoridades. También sugieren instalar cámaras de videovigilancia en parques y jardines, sobre todo en áreas donde se han reportado incidentes.

Aunque el Código Penal del Estado de Puebla no contempla aún la figura de “montapeleas”, el artículo 292 bis establece sanciones por extorsión que van de 2 a 8 años de prisión. Si se comprueba que hubo amenazas o violencia, podrían sumarse cargos por alteración del orden público o asociación delictuosa.

Autoridades locales han pedido denunciar estos casos ante el Ministerio Público para evitar su proliferación.