Tras meses de descubrirse el “campo de reclutamiento” en Teuchitlán, Jalisco, el Distrito I, el Tribunal de Enjuiciamiento Colegiado declaró culpables a 10 hombres que detenidos el 18 de septiembre del 2024 por sus vínculos con el caso “Rancho Izaguirre”.
El juicio oral, con cede en Puente Grande, Jalisco, inició el pasado 1 de julio, donde presentaron las pruebas y 40 testimonios contra los enjuiciados. Se determinó que estos son culpables de los delitos de desaparición y homicidio calificado en agravio de tres víctimas.
Luego de una semana del juicio, este martes 8 de julio se llevó a cabo la audiencia para determinar la sentencia individual en su contra.
Los 10 culpables relacionados al caso del Rancho Izaguirre son: Kevin “N”, David “N”, Gustavo “N”, Christopher “N”, Juan Manuel “N”, Óscar Iván “N”. Así como Erick “N”, Luis Alberto “N”, Ricardo Augusto “N” y Armando “N”.

Diez culpables por caso “Rancho Izaguirre”
Estos imputados se detuvieron tras la primera redada que tuvo la Guardia Nacional y Ejército Mexicano en relación con el caso. El 18 de septiembre del año pasado, los elementos acudieron a un predio en la comunidad de La Estanzuela, en el municipio de Teuchitlán, cerca del predio, por una denuncia.
Vecinos de la zona denunciaron detonaciones, por lo cual, los agentes acudieron a esta localidad, donde los agredieron con armas de fuego. Luego de la redada, detuvieron a estos culpables en el hoy mundialmente conocido “campo de reclutamiento” el Rancho Izaguirre.
En el Rancho Izaguirre, los elementos localizaron a dos personas secuestradas y un cuerpo sin vida, así como objetos personales de otras víctimas, crímenes por los cuales se llevó a juicio los culpables. Tras retirarse, los agentes siguieron los procedimientos correspondientes con las autoridades locales, quienes sepultaron la información.
Así permaneció por meses, hasta que, en marzo del 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, encontraron de nuevo el predio. En este lugar, reportaron evidencias que indicaban la cremación de cadáveres, así como, que el predio funcionaba como un campo de entrenamiento para el narcotráfico.
Aunque posteriormente se confirmó que el Rancho Izaguirre no era un “campo de exterminio” para el narcotráfico, como en un principio se comentó, es un ejemplo del problema de la desaparición forzada en México, por lo cual la sentencia contra estos 10 culpables es un paso para asegurar la justicia a cientos de víctimas en el país.





