Tras un mes de investigación, la FGJ de la Ciudad de México determinó que la explosión en Iztapalapa fue provocada por un factor humano, pues la empresa tuvo omisiones en gestión de riesgos y el chofer tuvo que manejar 16 horas seguidas antes del accidente.

Así lo informó la fiscal Bertha Alcalde Luján, quien presentó una cronología de los hechos basándose en el análisis de telemetría GPS y los cálculos de especialistas en materia de tránsito. Dicha investigación se delimitó a partir de tres puntos clave: la vía, el vehículo y el factor humano.

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Durante la conferencia, informó que para el tipo de vehículo que transportan gas, la velocidad límite es de 40 kilómetros por hora. Sin embargo, la pipa que provocó la explosión en Iztapalapa viajaba a 44 kilómetros por hora.

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Con el exceso de velocidad, el chofer Fernando Soto Munguía, de 39 años, tuvo una “falta de pericia” para tomar la curva. Según Víctor Eduardo Garduño Sánchez, perito en hechos de tránsito terrestre, el conductor no pudo mantener el camión en su carril “lo que provocó el contacto con las estructuras que delimitan la vía”.

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¿Qué provocó la explosión en Iztapalapa?

Esto sumado a que, Soto Munguía habría manejado 16 horas y 20 minutos en un periodo de 24 horas, con un descanso de 15 minutos. Esto en contra de la norma que establece que el máximo de horas de conducción sea de 14, con descansos de 30 minutos por cada 4 horas de trayecto.

La Fiscalía General de Justicia (FGJ) detalló que se realizaron 273 peritajes, de los que resulta en que el conductor tuvo tres reportes de exceso de velocidad el día de la explosión en Iztapalapa.

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Señalaron que esta situación pudo derivarse de que la empresa Trasportadora Silza, S.A. de C.V., filial del Grupo Tomza y dueña de la pipa, no le dio las capacitaciones adecuadas para manejar este tipo de tractocamión. Soto Munguía llevaba un año y 4 meses trabajando en la empresa.

Por otro lado, informaron que la pipa estaba “en buenas condiciones” sin presentar fugas. “Los sistemas de frenos, suspensión, dirección funcionaban correctamente previo al siniestro” señalaron los especialistas.

Asimismo, las autoridades insistieron en que tanto la vialidad como la carpeta asfáltica se encontraba en “condiciones adecuadas”. Detallaron que no había baches ni desniveles en el puente la Concordia, Iztapalapa, que influyeran en el incidente que provocó la explosión.

Redactora del portal Ángulo 7 para Nacional. Estudió la licenciatura de Literatura y Filosofía en la Universidad Iberoamericana de Puebla, también es cuentista originaria de la Sierra Norte de Puebla.