En trabajo participativo y de territorio con pobladores de Zapotitlán Salinas, Puebla, la Conanp trabaja un proyecto de investigación para conservar la larva de la mariposa nocturna (Paradirphia fumosa) conocida en esta región como el gusano de “cuchamá”.
El proyecto se encuentra bajo la responsabilidad directa de la Dirección de la Reserva de la Biosfera Tehuacán – Cuicatlán (RBTC). En coordinación con los Bienes Comunales de Zapotitlán y el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Fernando Reyes Flores, titular de la RBTC, subrayó la visión participativa y de territorio de este proyecto. Explicó que lo que se pretende es conocer el comportamiento ecológico y aporte nutrimental del cuchamá.
Con esta investigación, la Conanp busca diseñar un instrumento de gestión que permita la participación de la comunidad y asegure la continuidad del consumo tradicional del “cuchamá”, pero de manera más ordenada y planificada.
Y es que su consumo ha estado presente en la gastronomía de la región desde tiempos inmemorables, a la vez de contribuir a la economía de los habitantes de la región de Zapotitlán.

Recientemente el Comisariado de Bienes Comunitales de Zapotitlán emitió un comunicado para informar que solo los comuneros y sus hijos podrán recolectar el cuchamá. Esta medida, busca proteger esta especie ya que se encuentra en peligro de extinción.
Ante la situación, quedó estrictamente prohibida la extracción del cuchamá tierno, para lo cual implementaron vigilancia permanente. Esta se encuentra bajo la responsabilidad de la brigada comunal y la Policía Forestal del estado de Puebla.
Desde tiempos inmemoriales, las comunidades han recolectado las larvas de la mariposa nocturna, que se desarrollan en las ramas del manteco o palo verde (Parkinsonia praecox), árbol donde la “cuchamá” deposita sus huevos después de la temporada de lluvias.
Conamp respalda conservación del cuchamá
Recientemente, la presidenta de los Bienes Comunales de Zapotitlán, Minerva Querubín Chavira Pacheco, el presidente del Consejo de Vigilancia, Juan de Dios Barragán Martínez y la Dirección de la RBTC, sostuvieron una reunión de trabajo con Alejandro Casas Fernández, quien estará a cargo del proyecto de conservación del “cuchamá”.

Casas Fernández es biólogo evolutivo y etnobiólogo, cuenta con una trayectoria de más de 30 años trabajando en el Valle de Tehuacán-Cuicatlán. En la zona investiga las interacciones entre la sociedad y la naturaleza.
Uno de sus enfoques está en entender como los factores ecológicos influyen en las decisiones de manejo. Además, sobre las consecuencias ecológicas del aprovechamiento de recursos y sistemas naturales.
Con el fin de garantizar un manejo sostenible de sus poblaciones y evitar que la presión sobre ellas ponga en riesgo la especie de “cuchamá”, se aprovechará la experiencia etnobiológica del investigador de la UNAM, en colaboración con los habitantes de la región.
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