El portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen informó que su país entra oficialmente en guerra contra Estados Unidos e Israel. Por su parte, Donald Trump celebra el ataque a Irán y advierte de más y más graves.
“Yemen se declara oficialmente en guerra contra Estados Unidos e Israel; mantengan sus buques lejos de nuestras aguas territoriales“, así publicó el domingo el general de brigada Yahya Sari, portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, en sus redes sociales. Este anuncio ocurre en un contexto de escalada militar tras los recientes bombardeos estadounidenses contra instalaciones nucleares en Irán.
El comunicado de las Fuerzas Armadas de Yemen subraya su oposición a cualquier acción armada del “régimen sionista” contra países como Gaza, Líbano, Siria o cualquier otra nación árabe o islámica. Yemen denuncia que Israel, con respaldo de Estados Unidos, intenta ejecutar un proyecto de dominación regional que amenaza la soberanía de los pueblos de Medio Oriente.
En el comunicado, se advierte que cualquier acción militar de Estados Unidos contra Irán tendrá como consecuencia ataques directos de Yemen contra buques y activos militares estadounidenses en el mar Rojo. Yemen subraya que su postura responde a la defensa de la libertad, la independencia y la dignidad de las naciones islámicas.
Tras advertencia de Yemen a Estados Unidos e Israel, Irán responde con armamento avanzado
En paralelo, Irán inició la vigésima fase de la operación “Verdadera Promesa III”, lanzando 40 misiles de combustible sólido y líquido contra territorios ocupados por Israel. En esta ofensiva se empleó por primera vez el misil balístico Jeybar Shekan, de tercera generación y con múltiples cabezas de guerra.
Los objetivos de los misiles incluyeron el aeropuerto internacional Ben Gurión, centros alternativos de mando del ejército israelí y el instituto de investigación biológica. Las alarmas sonaron en varias ciudades de Israel, generando caos y alarma social. Irán señaló que aún conserva gran parte de sus capacidades para futuras acciones.
El bombardeo estadounidense a Irán se llevó a cabo bajo el nombre de “Operación Martillo de Medianoche”, una acción coordinada que empleó siete bombarderos furtivos B-2, más de 125 aeronaves y misiles Tomahawk lanzados desde submarinos.
La misión, altamente clasificada, tuvo como objetivo destruir las instalaciones nucleares de Fordow, Natanz e Isfahan. De acuerdo con el Pentágono, el ataque fue un éxito táctico: no se disparó ni un solo proyectil iraní contra los bombarderos. Los sitios nucleares sufrieron daños catastróficos según las evaluaciones preliminares.
Reacción de Trump: celebración y advertencias
Donald Trump, flanqueado por altos funcionarios, confirmó el éxito de la operación y lanzó un mensaje contundente a Irán. “Habra paz o habrá tragedia”, advirtió, indicando que el próximo paso podría ser mucho más destructivo si Teherán no opta por la negociación. Felicitó a los ejércitos de Israel y de Estados Unidos por su trabajo coordinado.
Trump destacó que la destrucción de las instalaciones nucleares busca impedir que Irán continúe con su presunto programa de armamento nuclear. También enfatizó la historia de agresiones por parte de Irán, haciendo referencia al general Qassem Soleimani y al uso de bombas de carretera contra tropas estadounidenses.
China, Rusia y Pakistán, aliados de Irán, presentaron ante el Consejo de Seguridad una propuesta de alto al fuego inmediato e incondicional. La iniciativa, aunque probablemente sea vetada por Estados Unidos, busca sentar un precedente diplomático y exigir respeto al derecho internacional.
El embajador chino, Fu Cong, y su par ruso, Vasili Nebenzia, condenaron los bombardeos estadounidenses, mientras que países europeos guardaron silencio o adoptaron una postura ambigua. Rusia calificó de “cínicas” las declaraciones que pedían negociación tras haber atacado instalaciones civiles iraníes.
Parlamento iraní pide estrecho de Ormuz por EU
El Parlamento iraní consideró necesario cerrar el estrecho de Ormuz, uno de los principales pasos comerciales y económicos del mundo, en represalia al ataque de Estados Unidos contra las instalaciones nucleares del país, pero la decisión final debe ser aprobada por el Consejo de Seguridad Nacional, declaró este domingo Esmaeil Kousari, miembro del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el de Omán, del cual los buques proceden al mar Arábigo y al océano Índico. La costa del norte del estrecho de Ormuz pertenece a Irán y la del sur, a Omán y a los Emiratos Árabes Unidos.





