El Cairo celebra por fin la inauguración del Gran Museo Egipcio (GEM), tras una espera de 20 años y tres regímenes diferentes, donde se alojarán más de 100 mil piezas arqueológicas. Este baluarte de la cultura representa la soberanía de un pueblo para proteger su historia.
El edificio se encuentra junto a las pirámides de Guiza, en la orilla occidental del río Nilo, el cual cuenta con una superficie de 500 mil metros cuadrados. Esto es el doble que el Museo del Louvre y dos veces y media más que el Museo Británico, de los cuales 167 mil metros están edificados.
Para la ceremonia acudieron representantes diplomáticos de distintas partes del mundo, como las delegaciones de Alemania, Japón, Arabia Saudita, Bélgica, España y Dinamarca. La apertura del Gran Museo Egipcio es “un evento único en todos sus sentidos” y un “sueño que se ha logrado hacer realidad”, señaló el primer ministro del país árabe, Mustafa Madbuli.

Gran Museo Egipcio, ejemplo de soberanía cultural
El edificio es uno de los más modernos y es considerado como el más grande dedicado a una sola civilización. En esta apertura, se mostraron por primera vez más de 2 mil piezas que se mantenían bajo resguardo. Por ejemplo, la colección completa del faraón Tutankamón.
A la entrada del Gran Museo Egipcio se encuentra una estatua de 11 metros del faraón Ramsés II. Dicho coloso se encuentra junto a la vista panorámica de las tres pirámides de Guiza. En la inauguración se presentaron espectáculos de drones, orquestas, y más presentaciones artísticas.

El proyecto de construcción inició desde los años noventa y la primera piedra del edificio se colocó en 2002. Y Tras todos estos años de espera, la cultura egipcia por fin tiene un edificio dedicado a ella en su país.
Cabe recordar que esta es una de las culturas más saqueadas del mundo, y durante siglos sus objetos estaban exhibidos en museos europeos. Con el Gran Museo Egipcio, el pueblo y turistas podrán acceder a la historia vista desde sus propios ojos, estudiada por sus profesionales, respetando su derecho a su soberanía. El mensaje “que Egipto quiere proyectar al mundo”, señaló su primer ministro.






