Laudato Si es la segunda encíclica del Papa Francisco publicada el 18 de junio del 2015, en la cual, Jorge Mario Bergoglio, pugnó por “el cuidado de la Casa Común” convirtiéndose no solo en un manifiesto ambiental, sino también un tratado filosófico, ético y político.
De acuerdo con el historiador eclesiástico, Jorge Eugenio Traslosheros, Laudato Si es una denuncia contra la injusticia estructural del capitalismo salvaje y conservadurismo que, el Papa Francisco, conceptualiza como “la destrucción de la creación”.
Sin embargo, esta critica no se queda solo en la denuncia, destacó el investigador de la UNAM sobre la obra más importante del Papa Francisco, finado el pasado 21 de abril. En Laudato Si, el jesuita y máximo líder de la iglesia católica, convocó a reconocernos como custodios del mundo y, en ello, reconocer la dignidad de la persona y de todos los seres de la “creación”.
Para el capitalismo, al igual que para el conservadurismo, el ser humano tiene el derecho de disponer sobre los recursos naturales, vistos como propiedad privada. En cambio, para el Papa Francisco, siguiendo la filosofía jesuita y de San Francisco de Asís, la Tierra es una “casa común”, un espacio del cual los humanos somos custodios, pero no propietarios.
Bajo esta premisa, es que el Papa criticó las injusticias sociales y exclusión de los pueblos, en tanto exista “marginación en el acceso a los bienes de la creación”. De acuerdo con Jorge Eugenio Traslosheros, esta postura pasa de defender solo al medio ambiente, sino también la vida digna de los seres humanos a partir de sus condiciones materiales.
La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que « gime y sufre dolores de parto » (Rm 8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7).
Laudato Si, Papa Francisco
Papa Francisco llevó el Laudato Si a los hechos
La propuesta filosófica, ética y política que realizó el Papa Francisco en Laudato Si, no quedó solo en el ámbito de las letras. Jorge Mario Bergoglio, quien fue profesor de Literatura y Psicología en una escuela jesuita de su natal Argentina, fue contrario a la postura conservadora que históricamente gobernó al Vaticano.
Elio Masferrer Kan, antropólogo e historiador emérito de la ENAH, expuso que uno de los avances importantes del Papa Francisco en el Vaticano, fue “desmantelar el aparato burocrático”, lo que permitió un cambio hacía otras áreas de la iglesia católica nivel mundial.
Durante una entrevista para Sin Embargo, el académico explicó que el Papa Francisco, mientras fue el máximo Pontífice, se enfrentó a la corrupción, la pederastia y el lavado de dinero, al mismo tiempo que bajó los altos salarios y privilegios de los cardenales.
En ese sentido, también destacó que el Papa Francisco nombró a varias mujeres en puestos clave del Vaticano para reconocer su labor en la gestión de la iglesia católica. Por este tipo de acciones, consideró Elio Masferrer Kan, es que su gran logro fue mostrar una alternativa posible a las injusticias y negación de los derechos.
“Lo que demostró el Papa Francisco es que hay que apostar a otras alternativas que no son la ultraderecha. Es decir, que mientras la ultraderecha anda linchado a migrantes, Francisco va a una isla de reclusión de migrantes y les expresa su solidaridad, le lava los pies a presos musulmanes en Roma, se reúne con los jóvenes a favor del aborto, con transexuales y con personas binarias.”
M.H.C.





