Panchita y Mau son dos pacientes del Centro de Simulación “Doctora Matilde Montoya Lafragua” de la BUAP que apoyan en el proceso de enseñanza a más de 10 mil estudiantes del área de la salud como enfermería, medicina, estomatología y fisioterapia.
Se trata de dos simuladores humanos, de los más avanzados en el país, que reacciona a diversos estímulos dentro de un hospital también simulado.
Estos forman parte del Centro de Simulación “Dra. Matilde Montoya Lafragua” que cuenta con área de imagenología, tomógrafo real, control sin tubo de radiación para seguridad de los usuarios; una sala para radio diagnóstico con ultrasonidos de última generación; equipo de rayos X portátil; un auditorio, laboratorio de cómputo con la plataforma Lt AD Instruments y cuatro consultorios para practicar la atención primaria a pacientes.
Actualmente se desarrollan jornadas de capacitación a los académicos de diferentes áreas para concretar la transición de su cátedra a un caso clínico expuesto con simuladores. Al respecto, el doctor José de Jesús Andrade Macías, docente de la Facultad de Enfermería, refiere que lo primero es determinar objetivos educativos y después dar paso a la simulación clínica.
Hasta el momento han participado 80 profesores, quienes tienen la encomienda de replicar el conocimiento sobre el manejo de los simuladores.
¿Quiénes son Panchita y Mau de la BUAP?
En el Centro de Simulación “Dra. Matilde Montoya Lafragua” de la BUAP, los estudiantes pueden medir el estado de conciencia a Panchita y Mau. En el caso de la primera, pueden, además, acomodar un feto en diferentes posiciones para poder abordar distintos protocolos de atención.
De ese modo, Panchita puede simular un paro cardiaco después de dar a luz, o bien, alta o baja presión, hemorragia, entre otras situaciones que permiten al alumno adquirir experiencia, gracias a un aprendizaje vicario, en medio de una situación que parecería real.
Por su parte, Mauricio responde al monitoreo real, tiene sensor de oxímetro, se le puede colocar sonda Foley o catéter urinario. Además, detecta el medicamento que se le administra y cambia sus parámetros a partir de las maniobras o suministro de los fármacos que recibe.
Con él, los estudiantes pueden simular un paro cardiaco o asistolia, entre otras situaciones más complejas.
Al término de estos ejercicios, toda la información y datos se guardan en la plataforma Sim Capture para que en el área de debriefing, el docente analice con sus estudiantes el caso clínico. Finalmente, con esta información podrán retroalimentarse sobre lo que salió bien y lo que se puede mejorar.
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