La Ibero Puebla presentó un informe que destaca la contradicción entre el discurso oficial que criminaliza a migrantes para justificar deportaciones en Estados Unidos. Especialmente porque su economía está sostenida por la fuerza laboral migrante que representa 96 mil millones de dolares al año.
Este 12 de noviembre, la Ibero fue sede del 4° Simposio Migrante, en colaboración con el gobierno de San Andrés Cholula. El evento incluyó la conferencia magistral del profesor Robert Smith, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.
La universidad jesuita presentó también su informe de Programa Universitario en Migraciones. En este, se destaca una contradicción pues mientras se criminaliza a los migrantes, ellos sostienen pilares clave de la economía en Estados Unidos.
De acuerdo con la universidad, sectores como la agricultura, la construcción, los servicios y la manufactura dependen en gran medida de su trabajo. Los migrantes hacen labores que la mayoría de la ciudadanía estadounidense no está dispuesta a asumir.
Frente al discurso de algunas élites que tildan a los inmigrantes de ser una carga para los recursos públicos. Pero, el informe presenta datos contundentes del impacto de la actividad de los migrantes en Estados Unidos.
Migrantes contribuyen al PIB de California
Solo en el estado de California, las personas migrantes indocumentadas contribuyeron con aproximadamente 8 mil 500 millones de dólares en impuestos estatales y locales en 2024.
A nivel nacional, esta cifra se eleva a 96 mil 700 millones de dólares, desmintiendo la idea de que representan un peso para el estado.
Al respecto el regidor de Migración del Ayuntamiento de San Andrés Cholula, Raymundo Cuautli, en representación de la presidenta del municipio, pronunció un discurso de criminalización con los migrantes.
Justificó las redadas dirigidas a migrantes, pues dijo que son contra criminales que no contribuyen positivamente a la sociedad. Por este motivo, los migrantes son deportados, porque el interés de Estados Unidos es “limpiar” sus comunidades y evitar que cometan actos delictivos.
Criminalización de migrantes en Estados Unidos es por posición económica
A pesar de su contribución esencial, los migrantes enfrentan un creciente rechazo y criminalización. El informe explica que esto se sustenta en una percepción de inferioridad dentro de un engranaje capitalista con visiones racistas.
Más allá de la xenofobia o el racismo, existe otra faceta de la discriminación que explica gran parte del rechazo de Estados Unidos hacia los migrantes: la aporofobia, un término acuñado por la filósofa Adela Cortina que se define como el “miedo o rechazo al pobre por ser pobre, no por ser extranjero”.
Las políticas migratorias de Estados Unidos se basan en tres pilares: campañas mediáticas, endurecimiento legislativo y militarización de la frontera.
Mientras en México la migración irregular es una falta administrativa, en Estados Unidos se trata como un delito federal, lo que justifica detenciones, deportaciones y encarcelamientos masivos hacia los inmigrantes.
Resistencia comunitaria y el derecho a migrar
El informe concluye que, mientras no se atiendan las causas estructurales de la migración (como la pobreza, la violencia y la desigualdad), los flujos migratorios persistirán.
Frente a las políticas de detención masiva de migrantes de la actual administración de Trump en Estados Unidos, han surgido movilizaciones comunitarias en ciudades como Los Ángeles, Nueva York y Chicago.
En estos lugares, la organización vecinal ha logrado expulsar a agentes de migración (ICE) de zonas residenciales, protegiendo a las personas migrantes de detenciones arbitrarias.





