En el centro cultural LEACT, los adultos mayores han encontrado en la escritura una herramienta para plasmar sus recuerdos y mantener viva la memoria. A través del taller impartido por el profesor Luis Miguel Estrada, han aprendido diversas estrategias literarias para narrar sus vivencias de manera más expresiva.
En Huexotitla, se encuentra el Laboratorio de Experimentación Artística y Cultural Tragaluz (Leact), que junto con el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (Imacp) ofrecen talleres para adultos mayores.
Ángulo 7, acudió a una sesión del “Taller de Escritura para Adultos Mayores”, dada por el profesor Luis Miguel Estrada. Este taller se dividió en cuatro sesiones, impartidas todos los lunes de marzo. En un horario de 10:30 de la mañana a 12:00 del día.

Ahí, en una sala rodeada de plantitas y libros, asistieron cuatro talleristas que se animaron a traducir en palabras sus memorias.
Escribir es una actividad de reintrospección y de memoria
Para el profesor lo principal a lograr en este taller de escritura para adultos mayores, es que los talleristas puedan enfrentarse a una hoja en blanco sin temor. Además de que incluyan los elementos técnicos reunidos puedan echar a andar la práctica de escribir. Y que sean conscientes de la relación humana con el lenguaje.
“La memoria es importante porque es la configuración de la identidad y del “yo” es narrativo, nosotros nos contamos a nosotros y a los demás quienes somos. Dependiendo del público que tengamos, construimos y reconstruimos ese yo. Es una actividad de reintrospección”, expresó Luis Miguel Estrada.
Luis Miguel Estrada, contó que el taller surge a partir de los convenios que la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla BUAP tiene con el Leact. Los representantes del Leact solicitaron talleres de narrativa.
No es la primera vez que el profesor trabaja con adultos mayores y eligió impartir el género de no ficción por su flexibilidad de narrativa.
Dinámica del taller de escritura para adultos mayores en el Leact
Luis Miguel Estrada inició leyendo uno de los cuentos escritos por los talleristas. Y explicó que, en este taller, es preferible que el autor no lea su propio texto. Lo anterior porque al escuchar su obra en la voz de otra persona, puedan percibir una interpretación distinta y así mejoren su escritura.
El profesor en el taller de escritura de adultos mayores, les ha enseñado que una historia sólo puede ser desarrollada si se introduce un cambio. “Son los cambios los que dibujan la historia, los que evitan la linealidad”, comunicó.
Como una teoría bien asimilada siempre conduce a una buena práctica, el cuento del tallerista nos presentó la historia de un joven que, a lo largo de su vida, enfrentó diversos cambios.
Estos fueron impulsados por la presión de su padre, quien lo llevó a asumir responsabilidades que finalmente lo moldearon en el hombre que es hoy. La dinámica de la clase continúa con una ronda de retroalimentación tanto de sus compañeros como del profesor.
“Tu texto tiene la cualidad de tener una naturalidad del lenguaje, sin embargo, se requiere ampliar la descripción de personajes y lugares para enriquecer tus textos y ampliar tu mundo narrativo”, enriqueció, Luis Miguel Estrada.
Escritura epistolar para conservar la memoria
El taller de escritura para adultos mayores, continuó con la lectura de una epístola de la tallerista Tere, que tenía como remitentes a sus compañeros. Les agradeció sus escritos y mencionó que se vio reflejada en algunas vivencias de sus compañeros.
“Gracias por transportarnos y recordar la vida diaria, el principio del fin transmitiendo emisiones de melancolía bibliográfica”, les comunicó.
Tere no sólo mencionó los recuerdos de los demás talleristas, también les convidó un recuerdo de su vida, que impactó a la clase: “Han de saber que casi pierdo la vida en 2020 a causa de esa pandemia…así que la libré, perdí un poco, la memoria, el cabello…”.
El profesor destacó que el género epistolar ahora es casi inexistente, sin embargo, es un género que contiene en su expresión la sensibilidad y la intimidad. Subrayó que es compatible con la función poética, que son dinámicas porque se enriquecen de varios elementos y recursos narrativos.
Por lo anterior, reconoció la carta emotiva de la doctora Tere, e invitó a los participantes del taller de escritura para adultos mayores a no dejar perder ese género.
Testimonios de los participantes del taller de escritura para adultos mayores
Los motivos de la participación de los talleristas son diversos, uno explicó que asiste para escuchar otras voces, para él, eso es lo mas enriquecedor. Subrayó que convivir con los demás le ayuda a salir de los encierros mentales y es parte de su motivación para escribir.
Por su parte, la doctora Tere señaló que, llegó al taller por casualidad, sin embargo, se convenció de quedarse e incluso se animó a escribir.
El señor Juan dijo que asiste, para luchar con su pereza mental y su flojera hacia la escritura, se integró al taller, porque así se obliga a escribir y a producir ideas y reproducir recuerdos. Dijo que este taller es muy importante pues incentiva a los adultos mayores a escribir.
Margarita dijo que llegó al taller de escritura para adultos mayores porque se animó a salir de su casa, pues el quehacer del hogar se vuelve agotador y nunca se termina. “Es mejor realizar otras actividades que sirvan para alimentar el alma”, dijo ella.
Los talleristas destacan que lo que han aprendido de este taller son los elementos que requieren para construir una historia, además de las lecturas que el profesor les ha compartido para complementar lo de su taller.
Coincidieron en que el taller también los ha impulsado a aprender a manejar la tecnología y a actualizarse en los conocimientos que son indispensables para la vida actual.
Una reflexión final por parte de los talleristas culmina y resume lo aprendido en esa clase, pues él dice que cuando eres adulto mayor, lo que envejece es el cuerpo, no el alma, pues al final, lo que importa la actitud ante la vida. Y que las historias al final son evidencias; entre más edad más hay experiencias para contar.





