Miles de personas se congregaron la tradición de Viernes Santo en las calles de la capital para presenciar la procesión de siete imágenes religiosas. Esta tradición se remonta a los primeros años del periodo virreinal en Puebla, fue interrumpida en 1861 debido a las Leyes de Reforma, y no fue hasta 1992 cuando se recuperó.
Los poblanos católicos entre lágrimas, con milagros cumplidos o en espera, con mandas que cumplir, han sido testigos de la caminata que hermandades y cofradías realizaron. Entre confeti y flores procesaron La virgen de la Soledad, La virgen de los dolores, el señor de la Misericordia, el Santo Niño Doctor de Tepeaca, El Jesús Nazareno, el señor de las Maravillas y Jesús de las Tres Caídas.
Sí hay una tradición que caracteriza a Puebla, es la procesión de Viernes Santo, en la cual, miles de devotos llegan desde la 7 de la mañana para presenciar en primera fila la marcha de los santos.
Pacientemente esperan a que cada cofradía y hermandad partan de sus iglesias de origen en contingentes de mujeres y hombres que, uniformados cargan a las imágenes y entre bandas de música, cantos católicos emprenden su viaje hasta la Catedral de Puebla.
En las inmediaciones, los católicos veneran a las imágenes milagrosas, se forman en pleno rayo de sol, pues representan el luto de este viernes Santo.
Procesión de Viernes Santo en Puebla, tradición que este año no tuvo presencia de políticos
Año con año, se los políticos poblanos, fieles creyentes a su culto, realizaban acto de presencia, como parte de la tradición, en la procesión de Viernes Santo en Puebla. Aunque su presencia fuera a veces criticada por la opinión pública, apelaban a que como ciudadanos tienen derecho a creer.
Sin embargo, pese a que este año, con nueva autoridades como el gobernador Alejandro Armenta Mier o el alcalde Pepe Chedraui, no hubo presencia de estas figuras. Aunque, Armenta Mier acudió al lavatorio de pies que se realiza los Jueves Santo en la catedral.
Eso no fue impedimento para que los feligreses siguieran esperando el arribo de las figuras o santos, de los cuales, esperan un milagro o penitencia.
La primera efigie que llegó al atrio de la catedral, fue el Señor de la Misericordia. Posteriormente llegó la Virgen de los Dolores, quien en la tradición católica es la madre que se encuentra de luto en la procesión de Viernes Santo en Puebla. Estuvo acompañada de niñas marianas. Está virgen fue esculpida en el siglo XVIII, por José Villegas Cora. Es una de las imágenes más antiguas de la procesión.
La tercera en llegar fue el Jesús de las Tres Caídas. Este es el patrono de la Parroquia de Analco. Representa a Jesús en su tercer caída. La cuarta imagen en llegar fue la Virgen de la Soledad. Cabe mencionar que esta fue la única imagen cargada por mujeres, que portaban un velo negro. Está virgen es del Templo de la Virgen de la Soledad. No solo representa el luto, sino la esperanza de una madre por su hijo.
Devotos de Tepeaca llegaron acompañando al Santo Niño Doctor. La leyenda dice que este niño se pone pálido cuando decide sanar a algún enfermo, una vez que realiza el milagro, sus mejillas se tornan rozas de nuevo.
Las últimas dos imágenes que arribaron a la explanada de la Catedral, fue Jesús Nazareno. La historia de este santo reside en lo sorpréndete de su escultura, pues cuenta su historia que la sirvienta del escultor del Jesús nazareno tocó una vez la escultura de Jesús, y se manchó de rojo, ella pensó que se trataba de pintura roja fresca.
Tiempo después se percató que sus heridas parecían abiertas y parecían sangrar. Desde ahí fue guardada en el templo de San Pedro. El cabildo de la catedral decidió que fuera trasladada a la parroquia de San José. Sus devotos le construyeron una nueva capilla, hasta que se formó una cofradía al Jesús de nazareno.
Finalmente, como parte de la procesión de Viernes Santo en Puebla, hizo su tradicional arribo el Señor de las Maravillas, quien tiene su santuario en el Templo de Santa Mónica. Al finalizar la llegada de todas las efigies, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa dirigió un mensaje a toda la fe católica poblana.
La procesión inició con el Santo Niño Doctor de Tepeaca. El arzobispo de Puebla Víctor Sánchez Espinoza lo sucedió, en su auto eléctrico, desde donde saludó a los fieles que presenciaban la procesión.
En la procesión se fueron incluyendo los devotos de las imágenes que entonaban alabanzas de luto, rezos y peticiones. A quienes les han cumplido un milagro comparten con los otros católicos estampas, dulces y flores.
Cofradía de Jesús Nazareno
La cofradía de Jesús Nazareno es una de las más numerosas. Está no solo carga en sus hombros al santo antes mencionado, sino también al Señor de las Maravillas. Algunos hombres van cubiertos por un capirote negro. Los demás van vestidos de negro con una faja roja. Mientras que las mujeres se uniforman con vestido negro y cintas rojas .
El capirote, en la cofradía de Jesús Nazareno simboliza el desprendimiento de quienes están entregados a dios. Además de que implica que el protagonista es Jesús Nazareno y el señor de las maravillas.
Una integrante de la cofradía de Jesús Nazareno, en entrevista con Ángulo 7, indicó que desde los seis años se integró. Su preparación para la procesión inicia seis meses antes del Viernes Santo. Cada dos semanas ensayan domingo y se preparan por 4 horas.
“Nuestra preparación no es realizar ayunos, sino mentalizarse que vamos a recibir a dios”, señaló.
Dijo que cualquier persona que quiera recibir al Jesús Nazareno puede pertenecer a la cofradía, la cual cuenta con más de mil integrantes. Los niños se pueden integrar en el coro, así como otras actividades. También nos compartió que las mujeres no cargan a Jesús Nazareno y al señor de las maravillas debido a que pesa mucho.
Por otro lado, Yolanda Ponce Mesa, devota del Señor de las Maravillas y al Señor de la Misericordia nos contó que llegó desde las 12 del día. Desde hace diez años no pudo acudir a la procesión y este 2025 se le hizo el milagro.
“Yo ya no había venido desde hace diez años, yo tenía tantos deseos de venir y este año, el Señor me hizo el milagro, mi gerente me cambió el día de descanso a viernes, porque yo descanso los miércoles“, expresó Yolanda.
Ella trabaja en Modatelas desde hace 22 años y viene a esta procesión de Viernes Santo a agradecerle a sus santos de devoción. Así mismo agradece tener salud.




