A más de 12 años de la privatización, la concesionaria Agua de Puebla compareció, por primera vez, ante el Congreso de Puebla y se constató que esta firma no pudo cumplir con lo comprometido en el convenio con Soapap que le otorgó Rafael Moreno Valle.
Después de la insistencia de los colectivos que exigían cuentas claras en la concesión del agua, finalmente el pasado lunes llegó el día en que su director presentó ante los representantes de los ciudadanos, la información sobre la operación del servicio.
En la comisión de Hacienda, encabezada por Guadalupe Vargas Vargas, por más de tres horas le cuestionaron las múltiples quejas que, tan solo en el municipio de Puebla son en el 77 por ciento de las colonias por el mal servicio que brindan.
De acuerdo con información del propio Congreso, estas van desde tandeo excesivo, tarifas elevadas, cobros injustificados, cortes de agua sin previo aviso o agua turbia y con residuos.
Pero fue la reincidencia en este problema y la inatención ante las quejas, lo que llevó a los diputados a intervenir para que, por fin, la concesionaria del agua rindiera cuentas, al menos, por su servicio.
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Poner en orden a la concesionaria del agua
En esta primera comparecencia, al menos se conocieron las sanciones a las que podría ser acreedora por incumplir los acuerdos a los que está obligada en el tercer convenio modificatorio que firmó con Soapap.
Serán, de entrada, 25 millones de pesos en caso de que sus faltas entren en la clasificación de grave lo que, se espera, pongan a Agua de Puebla manos a la obra para dar solución a las deficiencias mediante las inversiones en obras necesarias.
En ese aspecto, también será obligación de los ciudadanos mantenernos atentos y dar seguimiento a las sanciones que puedan ser aplicables.
Por otro lado, y en un ejercicio de memoria, uno de los argumentos con los que Rafael Moreno Valle impuso la entrega del agua en concesión, fue por el adeudo “impagable” de Soapap con Banobras y que presuntamente Agua de Puebla vendría a solucionar.
Sin embargo, con la entrega únicamente del 5 por ciento de los ingresos de la concesionaria al pago de esta deuda y del 10 por ciento por parte de Soapap, esta terminará en 13 años.
Por ello, la rendición de cuentas también deberá ser sobre sus responsabilidades financieras.





