Se cumplen 101 días del gobierno de Alejandro Armenta Mier como titular del Poder Ejecutivo Estatal, los cuales, sin duda, son de un inmenso trabajo que, hasta para los medios de comunicación se vuelve complicado seguirle el paso.
En estos 101 días, el gobernador Alejandro Armenta no solo ha tratado de colocar a Puebla como una entidad donde el avance del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, sino como ejemplo de lo que es el verdadero humanismo.
No se trata solo del asistencialismo, de los apoyos sociales, etcétera, sino que las acciones concretas para el crecimiento económico como por ejemplo: el proyecto Olinia en Puebla, la estrategia para fortalecer el mercado interno ante la posibilidad de aranceles de Estados Unidos y el fortalecimiento de la educación pública para generar profesionistas aptos para el mercado laboral.
Este crecimiento económico se puede también gracias a su política de gobernar sin colores. Esto no debe pasar desapercibido, porque gracias a la unidad y trabajar sin filias y fobias, pudo realizar alianzas importantes para mantener la paz en la entidad.
Es decir, por primera vez un gobierno de Morena, desde el inicio de su mandato, tiende la mano a sus opositores.Faltan poco más de dos mil días de gobierno, es un largo camino que comenzó a pasos agigantados, que va poniendo la vara cada vez más alta para los siguientes gobiernos.
El reto ahora será mantener ese ritmo. La ciudadanía está observando y, como pocas veces, también está participando. La transparencia, la rendición de cuentas y la continuidad de estas políticas públicas serán claves.
Si los primeros 101 días son reflejo de lo que viene, Puebla podría consolidarse como un modelo de gobierno incluyente, eficaz y con visión de futuro.




