El gobierno del estado de Puebla y ediles de los 27 municipios de la cuenca del río Atoyac, deben revisar o actualizar las sanciones para descargas que contaminen. Esto, con el fin de que las acciones del Plan Nacional Hídrico no se vean afectadas a largo plazo.
Actualmente solo Puebla, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Amozoc y San Martín Texmelucan, son quienes tienen sanciones por contaminar el río Atoyac.
Y es que las descargas de contaminantes llegan en la presa de Valsequillo y, con ellas, se riegan los cultivos que llegan a los hogares de Puebla, propiciando casos de enfermedades estomacales.
El compromiso institucional con el medio ambiente se ha convertido en una prioridad compartida. El gobernador Alejandro Armenta anunció que Puebla destinará, junto con los ayuntamientos involucrados, 2 mil 500 millones de pesos al Plan Nacional Hídrico impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Esta inversión contempla el rescate del Atoyac y la rehabilitación de la presa de Valsequillo, una de las zonas más afectadas por la contaminación acumulada durante décadas.
Armenta consideró “inédito” que el gobierno federal enfoque esfuerzos en el saneamiento del río Atoyac, un cuerpo de agua que atraviesa una de las regiones más densamente pobladas y productivas del país. La contaminación que llega a la presa tiene efectos directos en la salud pública y en la seguridad alimentaria, al irrigar tierras de cultivo que abastecen a la población local.
El llamado a actualizar sanciones cobra mayor relevancia en este contexto. De no hacerlo, los esfuerzos federales y estatales podrían verse frenados por una débil regulación municipal. Aprovechar esta coyuntura para establecer normas más estrictas, equitativas y sostenidas será clave para garantizar la eficacia de un proyecto que puede marcar un antes y un después en la gestión hídrica de Puebla.





