Con una inversión de más de seis mil millones de pesos de los tres niveles de gobierno para el saneamiento del rio Atoyac y la escasez de agua en Puebla, se espera que, en los primeros tres años del plan sexenal, se observen los primeros resultados.

Serán los municipios de Amozoc, Cuautlancingo, Coronango, Santa Clara Ocoyucan, Puebla, San Andrés, San Pedro y Santa Isabel Cholula, así como San Gregorio Atzompa donde se instalarán seis colectores pluviales y ocho plantas de tratamiento de aguas residuales a partir de marzo de 2026.

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Estas acciones, como parte del plan hídrico de Puebla, tienen un impacto especial en la zona metropolitana no por casualidad, pues es esta región donde los poblanos nos enfrentamos a dos escenarios contrastantes: la baja disponibilidad de agua potable y las inundaciones en la temporada de lluvias.

Sin embargo, aunque el problema lo observamos en la zona metropolitana, hace falta ampliar la mirada hacía otras regiones para comprender en su totalidad el problema.

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La primera pista nos la da el mismo plan de saneamiento que, para este año, contempla una inversión de 395 millones de pesos y, para 2026, de mil 500 millones, en la restauración y saneamiento de los afluentes del río Atoyac.

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Cada día, este río recibe más de dos mil 300 descargas ilegales, tanto industriales como domiciliarias, entre los 48 municipios de Tlaxcala y los 22 de Puebla que recorre.

A lo largo de ese camino, el Atoyac recibe también afectaciones y basura de al menos 269 tiraderos, 230 sitios invadidos y casi diez mil hectáreas deforestadas. Todo ello incrementa el deterioro ambiental de uno de los ríos más contaminados del país.

Esta situación llevó a la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, a priorizar el saneamiento del río Atoyac en las acciones de su sexenio. Misma situación que ha llevado a los colectivos a advertir la urgencia de atender la contaminación debido a las consecuencias en la salud de los habitantes.

Por ello, no solo se espera, sino que deben concretarse resultados en los primeros tres años del plan hidrico con una atención a las consecuencias para, en los siguientes tres, concentrarse en las causas.