Por primera vez tendremos la oportunidad de elegir a los responsables de la justicia en México y eso, como cualquier ejercicio democrático, es un derecho y una responsabilidad compartida entre los tres poderes y los ciudadanos.
A menos de una semana de la elección judicial, el que la encuesta de Enkoll recuerde que más del 70 por ciento de la población considera necesaria la reforma judicial que nos permitirá votar por los jueces, magistrados y ministros es un recuerdo de que el deseo democrático es superior a cualquier intento de boicot.
Sin embargo, el respaldo a la democratización del Poder Judicial debe, además, reflejarse en el compromiso por crear las condiciones para votar el próximo 1 de junio. En esa tarea, también nos vemos implicados todos y, en ese sentido, destaca el papel de la presidenta y el gobernador para reiterar el llamado a salir a votar.
Pero, además, a garantizar las condiciones de seguridad para realizarlo de manera pacífica. En tanto, nos corresponde a los ciudadanos informarnos sobre los perfiles de los candidatos a jueces, magistrados y ministros.
Justicia en nuestras manos
Puebla es una de las entidades con mayor número de linchamientos e intentos de ello. De acuerdo con un sector de la población, son formas de “hacer justicia por mano propia”.
Sin embargo, la elección judicial es realmente la oportunidad de demostrar que tanto ese ha sido el interés o solo una excusa por replicar la violencia bajo la impunidad del anonimato.
Tomar la justicia en nuestras manos, se tradujo ya en saber cómo funciona el poder judicial e identificar la necesidad de reformarlo. Pero, además, hoy demanda conocer a los juzgadores y a quienes buscan serlo para ejercer nuestro derecho al voto de manera informada.




