Editorial Ángulo 7
En este espacio vertirmos la opinión de nuestro medio, siempre con una visión contructiva Credito: Elaboración propia

Si bien el gobierno de la capital poblana, apenas lleva seis meses y ya sufrió un fuerte cambio en la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), cuando se cambió al titular producto de las presiones internas. Al mismo tiempo la percepción de inseguridad aumentó y el cambio de hábitos también.

El relevo en la dirección de seguridad, con la llegada de un mando militar, es una oportunidad para reorientar el rumbo de la seguridad en Puebla capital.

La salida de Fernando Rosales Solís, tras los lamentables hechos ocurridos en la colonia Del Valle, marcó un punto de inflexión que exige una respuesta contundente y planificada. La designación de Félix Pallares Miranda, respaldado por la Defensa, debe ir más allá de lo simbólico: es el momento de construir una estrategia de seguridad con metas claras y medibles.

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Según datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), la percepción de inseguridad en la ciudad sigue alta, con un 74.5 por ciento.

Aunque hay algunos indicadores que muestran ligeras mejoras, como la disminución de quienes evitan visitar familiares, la preocupación por la seguridad de menores y la reducción de actividades nocturnas revelan un entorno aún tenso.

El reto principal es que este nuevo liderazgo traduzca su experiencia en acciones concretas que impacten en la vida diaria de los poblanos. Se requiere una coordinación efectiva entre los distintos niveles de gobierno, vigilancia en el cumplimiento de protocolos policiales y atención a las demandas del personal operativo.

De manera propositiva, se espera que en un plazo de seis meses se puedan observar avances significativos, no sólo en la percepción, sino en la realidad de las calles.

Para ello, la comunicación constante con la ciudadanía y el monitoreo transparente de resultados serán claves. El cambio de mando no es el fin, sino el inicio de una nueva etapa que debe centrarse en la construcción de confianza y paz duradera.