El pasado mes de marzo del 2025, el actual secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) António Gutérres, desde el primero de enero de 2017, propuso la iniciativa ONU80 para eficientar al organismo, para, principalmente, fortalecer el valor del multilateralismo y actualizar los objetivos que refuerzan las acciones frente a los retos mundiales actuales.
El mundo se ha transformado de manera fundamental creando nuevas necesidades que debe atender, por lo que es obligado que la ONU se transforme en un organismo de alta legitimidad.
En el mundo actual, las instituciones públicas enfrentan la peor crisis de credibilidad debido a la desigualdad cada vez más profunda en casi todos los aspectos, que ha dado lugar a una cada vez más profunda ruptura del contrato social, lo que ha dado lugar a una casi insondable falta de respeto a la vida y la dignidad humanas, debido a los diversos y múltiples conflictos internacionales (Israel, África o Nicaragua) así como los provocados por el nulo respeto de las formas y los fondos en política interna y externa por los cambio de política en Estados Unidos de Norteamérica. Esto obliga al ajuste y modificación de nuestro actuar conjunto para innovar las resoluciones de los nuevos problemas que se presentan, ya que las fórmulas de antaño, son evidentemente obsoletas.
Estas circunstancias obligan a que la ONU reafirme el valor del multilateralismo, que le otorga mayor capacidad para fomentar la cooperación internacional para: resolver conflictos sociales -armados o no-; promover el desarrollo sostenible, combatir la pobreza e incentivar en los estados miembros nuevos contratos sociales que busquen dignificar y proteger los derechos humanos, entre otros aspectos.
Iniciativa ONU80
¿Qué exige el multilateralismo a la ONU? Reforzar su capacidad para responder de manera inmediata y precisa a los retos mundiales que se le presenten; romper con las crecientes divisiones políticas en los espacios multilaterales; organizar y armonizar las diversas y diferentes regiones del mundo para prevenir conflictos, desplazamientos y combatir la desigualdad; De igual manera, apoyar en programas para prevenir las perturbaciones climáticas y, desde luego, ir a la par con las transformaciones tecnológicas que día a día evolucionan e involucionan.
¿A qué obliga esta transformación de la ONU? Que vivimos en un mundo donde los recursos son cada vez más escasos, lo que obliga a; mejorar la eficiencia y la eficacia internas, reduciendo la burocracia y optimizando la presencia mundial.
¿Qué plantea la ONU con urgencia? Revisar la implementación de mandatos, (tareas o responsabilidad asignadas a la ONU por parte de los Estados Miembros) como son: resoluciones adoptadas por los órganos de la ONU –Asamblea General o el Consejo de Seguridad– lo que implica revisar casi 40,000 documentos que sustentan el trabajo de la Secretaría de la ONU, que significa revisar, armonizar, alinear documentos que van desde el mantenimiento de la paz, ayuda humanitaria, los derechos humanos y acciones medioambientales, algunos de ellos están ya superados o no maduraron acorde a estos tiempos.
El intento del pasado, 2006, de revisar la implementación de mandatos, no tuvo éxito, por lo que ahora se implementará la Iniciativa ONU80, con uso de tecnología de IA (Inteligencia Artificial) para lograr mejores resultados a partir de un análisis que englobe la totalidad para mejorar la coordinación, reducir la fragmentación y reajustar las funciones cuando sea necesario.
Con enfoque en la eficiencia
Este diseño tiene siete grupos temáticos, cada uno coordinado por las cabezas de sector y las máximas autoridades de las Naciones Unidas. Los grupos abarcaran: 1. Paz; 2. Seguridad; 3. Acción humanitaria; 4. Desarrollo (Secretaria y sistema de las Naciones Unidas); 5. Derechos Humanos; 6. Formación e Investigación y 7. Órganos especiales, dirigido por una figura que se denominará Presidente del Grupo de Trabajo ONU80.
Se apela a que la Iniciativa ONU80 -para las naciones y personas que depende del apoyo de la ONU en situaciones de crisis, conflictos o problemas de desarrollo-, la mayor eficacia del organismo sea entendida como una buena administración, tanto del dinero como de toma de decisiones y se manifieste en que: por cada centavo se pueda salvar una vida, que es el mayor servicio que se puede proveer.
ONU necesita mayor presencia
El primer paso esta ya definido y es la propuesta que motive una verdadera eficiencia en la Secretaría de la ONU, –propuesta que aunque no se ha hecho pública, según el cronograma de actividades debió presentarse a finales del mes de junio pasado–, lo que motivará que a finales del mes de julio próximo, se presentara un informe sobre el examen de la ejecución del mandato.
Este ejercicio es un ejemplo de lo que estamos obligados a hacer en cada región, empezando por la nuestra, que es la redefinición de nuestro sistema interamericano, que se debe motivar a partir de la reforma a los sistemas locales de defensa y dignificación de los Derechos Humanos. Esto obliga a buscar, conjuntamente, la construcción de un sistema interamericano que camine en la ruta de defender al pueblo bajo la perspectiva del principio PRO PERSONA y no sólo garantizar los Derechos Humanos individuales de las personas, por lo que se busca: eficiencia, profesionalización, transparencia y convencionalidad, siempre a favor de las personas.
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