La efeméride del 16 de mayo, Día del Heavy Metal, surgió en 2011 por iniciativa de los fans y músicos del Metal o Heavy Metal, para conmemorar a uno de sus máximos exponentes: el legendario Ronnie James Dio, quién en vida fuera: “La Estrella del Metal” y, a partir del 16 de mayo del 2010 (1942-2010), día de su muerte, se convirtiera La Leyenda del Metal.

Ronnie James Dio, fue un vocalista de entre tonos graves y agudos, de origen italoamericano que se consagró como el padrino del Heavy Metal; fue vocalista de Rainbow, Black Sabbath, Elf, Dio y Heaven&Hell. Así mismo fue creador de la señal del metal, un mantra gestural adoptado en  todo el mundo del rock: una mano en puño con dedos índice y meñique levantados, que fue herencia de su abuela italiana como superstición para ahuyentar los malos espíritus, y no como señal diabólica como en ocasiones se le ha señalado. Se le llama: mano cornuda o maloik que, desde entonces, es el símbolo del Heavy Metal.

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Este “mantra gestual” (o “Mudra”) es una forma de comunicarse y expresar emociones, intenciones y pensamientos a través de movimientos de las manos y dedos, similar a un mantra vocal, donde el sonido produce vibraciones; los mudras utilizan la energía y la simbología de las manos para afectar el cuerpo, la mente y el espíritu.

El metal es un género musical que tiene sus orígenes a finales de los años sesenta y principios de los setenta en Reino Unido y Estados Unidos; se caracteriza por los sonidos de guitarras distorsionadas, ritmos enfáticos, batería y bajo con ritmos potentes y marcados; voces fuertes, agudas o guturales, y letras que expresan un abanico de emociones y sentimientos que van desde la ira y la rebeldía hasta la fantasía y la mitología.

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Sus orígenes parten de grupos como Black Sabbath, Led Zeppelin y Deep Purple y su evolución ha derivado en subgéneros, como el Heavy Metal tradicional, el Speed Metal, el Trash Metal, el Black Metal, el Death Metal, el Metal Progresivo y muchos subgéneros más que hoy en día tienen su propio sonido y estilo único.

Heavy Metal y Derechos Humanos

Al Heavy Metal se le ha criminalizado como a todo movimiento social que transforma y evoluciona a la humanidad; en los 80´s fue el azote de las clases medias y “de buenas costumbres” porque decían que su música estaba matando a sus hijos al, erróneamente, ser tomada como música de poderosas organizaciones conformada por instigadores satánicos que deberían estar en la cárcel. Lo cierto es que el Heavy Metal como lo reporté en una columna anterior, es un instrumento de paz; es una fuerza que encamina al bien por su sentido de identidad, al fomentar la formación de comunidad y pertenencia y proporcionar un espacio seguro para descargar abundancia de energías.

Es importante señalar que las letras de la mayoría de las bandas de Heavy Metal abordan temas sociales y políticos relevantes, moviendo consciencias desde la música, por sus ritmos, letras y estribillos pegajosos y repetitivos, con temas que promueven la paz, la igualdad, la no discriminación, creando un espacio seguro para la expresión emocional, tanto negativa: como la ira, la frustración y el dolor, como positivas; encuentro, amor, pertenencia y comunidad.

Esto es particularmente beneficioso para las personas que tienen dificultades para lidiar con las emociones de manera saludable, incluso las letras del metal potencializan la autoestima y el empoderamiento social por tratar letras que conminan a enfrentar con valor los desafíos de la vida, asi como promocionar la paz, la justicia social, la no discriminación, en contra de la guerra, la pobreza y la desigualdad, lo que ayuda a concienciar.

Dice Dani Bueno en su artículo del 22 de febrero del 2021, titulado “La música y los Derechos Humanos“… El rock, el punk, el heavy metal, me enseñaron a ser subversivo, combativo, protestón e incluso radical; me enseñaron a ser diferente, a cuestionar lo que veía o leía, a cuestionar el orden y la ley; a reírme de quien se reía de nosotrxs por llevar el pelo largo, pantalones ajustados, chupas de cuero y pinchos por todos lados (qué curioso, hace poco que lxs pijxs visten parecido). Se reían porque éramos diferentes; nosotrxs nos reíamos porque ellxs eran todxs iguales. ¡Y así sigue siendo! También me enseñaron que el arte en general, y la música en particular, no era algo vacío ni carente de mensaje, sino todo lo contrario, un medio para expresar y enviar cartas a quien quisiera leerlas. A través de la música, pero también de la letra. Defender la libertad (la de todxs), los derechos humanos, gritar contra el poderoso y el explotador, contra el maltratador y el violador, defender a los vulnerables y gritar que todxs somos iguales sin importar nuestras creencias, raza, sexo, orientación sexual, me parecieron razones más que suficientes para empezar a crear mi propia música; de la inmensa cantidad de bandas y estilos que escuchaba, esas bandas eran las que, en momentos duros, me ponían mucho más la piel de gallina. Luchar porque se respeten los DDHH en todo el mundo y para todo el mundo, no solo para unos cuantos, que es lo que otrxs vienen clamando. Lxs mal autollamadxs “patriotas”

Concluyo: el Heavy Metal y los Derechos Humanos son muy similares ya que ambos generan sociedades dignas, críticas, pensantes, progresistas, combativas, colectivas, que reconocen en las diferencias sus mayores fortalezas, que cuestiona el orden de las cosas y las normas así como todo lo que se ve y se lee: “somos los que reímos de aquellos que quieren ser iguales unos de otro y que les genera prejuicio que no nos veamos igual a ellos, somos esas sociedades que potencializan diferencias, que combate la discriminación.”

Algunos estudios científicos señalan que la música de la persona pensante que siente necesidad de conocer… es el heavy metal.

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan la línea editorial del portal de noticias Ángulo 7.

Abogado, defensor de derechos humanos. Fue subsecretario de Derechos Humanos y primer encargado de la Comisión de Búsqueda en Puebla. También fue director para América Latina de la Organización Mundial...