Los Derechos Humanos son una herramienta de prevención de la descomposición social y las violencias, así como el camino hacia la paz y la felicidad, que define la dignidad de las personas. Dos efemérides sobresalen esta semana: el 21 de mayo “Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo”, que está inmersa dentro de la Semana Internacional de la Educación Artística.  

Al agrupar las violencias por sector de acuerdo con sus características, hay sectores que se vuelven crímenes sumamente graves por la cantidad y/o por la brutalidad de los hechos. El primero es la violencia contra las mujeres identificada como la peor de las violencias en México, donde prevalecen, en orden: la violencia psicológica, sexual, vicaria, física, económica, patrimonial y/o discriminación, acompañadas de otras violencias de igual gravedad como la Violencia contra la niñez y adolescencia, que van desde la presencia de armas de fuego hasta violencia de índole sexual, física y psicológica. 

El 15 de junio de 2022, con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, la OMS y sus asociados publicaron el documento en el que presentan cinco prioridades para el Decenio de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030), signados por el Gobierno de la Ciudad de México, que señala: “El maltrato de las personas mayores es un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza. La violencia hacia las personas mayores es un problema que se conoce hace pocos años, debido a que se mantuvo en el ámbito privado y en muchas ocasiones enmascarado porque los familiares cercanos eran quienes la ejercían. Existía un gran desconocimiento sobre los actos u omisiones que se consideraban maltrato, por lo que no se le daba el interés ni la prioridad, ya que, no se sabía cómo detectarla y menos atenderla.” 

Otra violencia manifiesta como grave en México es la violencia en el ámbito laboral: trabajadores viviendo violencia sistematizada por parte de dueños o directivos de empresas, gobiernos, etc., sometidos en calidad de esclavos por su estado de indefensión debido a la presión de mantener a sus familias, así como por la falta de empleos y de oportunidades dignas; asimismo la violencia familiar, la violencia en el hogar, el lugar que tendría que ser el espacio seguro, para mujeres, adultos mayores, infancias, incluso hombres, termina siendo el espacio donde se vive la mayor de las violencias. 

Hay que señalar que la mayoría de las violencias son cometidas desde lo local, es decir, desde casa, con ciudadanos que se pueden consideran “normales”, debido a una contracultura generalizada en el Estado Mexicano donde domina el pensamiento neoliberal del individualismo rapaz, el egoísmo con el mantra de: “Si no me pasa a mí, no me interesa, no ayudo, no apoyo, no hago comunidad solamente me aprovecho de mi entorno buscando el benefició personal por encima de quien me rodea”. 

¿Cómo deconstruir esta contracultura de la violencia y obtener las herramientas para abordar la prevención real y no simulada de las violencias en favor de las personas en general? Se logra con procesos culturales y de paz. 

Cultura, herramienta para la paz 

La propuesta que surge desde nuestro Colectivo Voz Ciudadana por los Derechos Humanos es considerar de manera significativa a la Semana de la Educación Artística, proclamada en el 2011 por la Unesco, para sensibilizar a las instituciones educativas, gobiernos y personas, sobre la importancia que tiene esta área de aprendizaje en el diálogo, diversidad y cohesión social; La educación artística permite que desarrollemos habilidades y destrezas que son importantes en todos los aspectos de nuestra vida. Personas maravillosas han impulsan esto, entre ellas una verdadera fuente de inspiración desde México para el mundo; la formidable Frida Kahlo quien utilizó su arte como una forma de expresar su dolor y sufrimiento personal, y también para abordar cuestiones sociales y políticas. Sus autorretratos reflejan su experiencia como mujer y su lucha contra la discriminación de género. Kahlo se convirtió en un ícono feminista y en un símbolo de la identidad mexicana, rompiendo barreras y desafiando los estereotipos culturales de su época. 

En segundo lugar, está el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo, que este año la Asamblea General de las Naciones Unidas lo celebra con el objetivo de apoyar la diversidad, el diálogo, la inclusión y la cooperación entre las distintas culturas. La diversidad cultural se percibe a través de diversas manifestaciones: creencias religiosas, música, lenguaje, arte, trabajo y en toda actividad humana que nos ayuda a fortalecer lo más importante que es la cultura como comunidad, sociedad y nación. Y esas características particulares, enriquecen nuestra vida espiritual, moral, afectiva e intelectual. Además, contribuyen en la reducción de la pobreza y son la fuerza necesaria para alcanzar el desarrollo a nivel social y económico. Esta diversidad viene acompañada de innovación, creatividad y aceptación que nos permite crecer en varios aspectos.  

La Inteligencia Artificial (IA) señala que “El arte y los derechos humanos están intrínsecamente vinculados. El arte, como expresión de la creatividad y la libertad de pensamiento, es fundamental para el desarrollo humano y la defensa de los derechos humanos. Facilita la denuncia de injusticias y promueve la comprensión de los derechos, al mismo tiempo que permite a las personas ejercer su derecho a la expresión y a la participación cultural. 

“El Arte como Instrumento de los Derechos Humanos, sirve para fortalecer la Libertad de Expresión, para denunciar violaciones, promover la diversidad e incentiva la participación de todas las personas, es fundamental para el Desarrollo integral de la persona, fortaleciendo la autoestima, la creatividad y la capacidad de reflexión, es una herramienta de Educación, también es una formidable herramienta de Curación social.” 

En resumen, el arte y los derechos humanos son dos aspectos interconectados que se refuerzan mutuamente. El arte es una herramienta fundamental para la defensa de los derechos humanos y la promoción de la justicia social, mientras que el derecho al arte es un derecho humano fundamental que debe ser protegido y garantizado. 

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan la línea editorial del portal de noticias Ángulo 7.  

Abogado, defensor de derechos humanos. Fue subsecretario de Derechos Humanos y primer encargado de la Comisión de Búsqueda en Puebla. También fue director para América Latina de la Organización Mundial...