Científicos informaron sobre la existencia de dos constelaciones, las cuales añadirían nuevos signos al calendario zodiacal. A continuación, en esta nota, descubre cuales son y en qué fechas le correspondería a cada uno estos en la rueda astrológica.
Dentro de la cultura popular, existe el tema de los horóscopos y la astrología. Se trata de la creencia, no científica, en la predicción del futuro a partir de la posición de los astros. Del mismo modo, de acuerdo con esta práctica, existe la posibilidad de comprender enigmas del universo, la personalidad de los individuos y prever qué les espera en la vida, de acuerdo con el signo zodiacal correspondiente a su fecha de nacimiento.
Estos signos del zodiaco, según la astrología, se determinan en función de las constelaciones que forman las estrellas. Por lo general, a cada uno de ellos se asocia con los días que es posible ver su constelación en el cielo a partir de la posición del Sol respecto a la Tierra.
En total, son doce signos y se tratan de Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.

Aries: 21 de marzo al 19 de abril
Tauro: 20 de abril y al 20 de mayo
Géminis: 21 de mayo al 20 de junio
Cáncer: 21 de junio al 22 de julio
Leo: 23 de julio al 22 de agosto
Virgo: 23 de agosto al 22 de septiembre
Libra: 23 de septiembre al 22 de octubre
Escorpio: 23 de octubre al 21 de noviembre
Sagitario: 22 de noviembre al 21 de diciembre
Capricornio: 22 de diciembre al 19 de enero
Acuario: 20 de enero al 18 de febrero
Piscis: 19 de febrero al 20 de marzo
Ofiuco y Cetus, los nuevos signos zodiacales
Sin embargo, en el año del 2023, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA por sus siglas en inglés), informó que capturó la presencia de Ofiuco y Cetus. Se tratan de dos constelaciones, las cuales no se encuentran dentro del calendario de la astrología, por lo que se trataría de los signos zodiacales número 13 y 14.

En el caso Ofiuco, su nombre hace alusión a un cazador de serpientes de la mitología griega. Esta constelación se ubica entre Escorpio y Sagitario, apareciendo en la posición del sol del 29 de noviembre al 17 de diciembre.
Mientras tanto, Cetus, se encuentra representada por una monstruo marino, similar a una ballena, también perteneciente a la mitología griega. Su constelación se encuentra entre Aries y Piscis, y se coloca en la posición del sol sólo los días 28 y 29 de marzo.
¿Cómo modificaría mi horóscopo estos dos nuevos signos zodiacales?
Realmente, el hecho de que la NASA hablará sobre la existencia de las constelaciones de Ofiuco y Cetus no afectaría en sí a los signos zodiacales. Y es que, únicamente, se trató de un estudio astronómico para mostrar cómo las posiciones de esas constelaciones han cambiado, ya que su existencia se conoce desde la antigüedad.
No hay que confundir la astrología con la astronomía. Como se explicó al inicio, la astrología, con “l” en medio, hace alusión a un conjunto de creencias. Ya que, sin un rigor científico, basan sus predicciones a partir de la posición de las estrellas.
Mientras tanto, la astronomía, con “n” en medio, sí es una ciencia, a diferencia de la otra. Dicha rama, estudia los cuerpos celestes, sus movimientos, su estructura y su evolución, así como los fenómenos del espacio exterior.
Por lo tanto, la adición de Ofiuco y Cetus únicamente dependerá de la comunidad que practica la astrología. Y aunque a lo largo de la historia han existido propuestas para añadirlos, hasta que no exista un convenio común, seguirán siendo los mismos 12 signos zodiacales de siempre.

¿Cuál es el origen del horóscopo?
Finalmente, para cerrar esta nota, hay que hablar sobre el origen del horóscopo y la creencia en los signos zodiacales. De acuerdo con National Geographic, los inicios de esta práctica se remontan a Babilonia, en la antigua Mesopotamia, en el 2000 antes de Cristo.
Cabe decir que, para desarrollar la rueda astrológica, se decidió decisión de crear un calendario dividido en 12 partes. Para ello, se tomó como punto de partida las 12 lunas llenas que hay en un año y se asignó una constelación a cada división. Es por ello que, aunque ya se sabía sobre la existencia de más constelaciones, como Ofiuco y Cetus, no se tomaron en cuenta. De esta manera, la rueda astral se ajustaría a dicha premisa.
Con el paso del tiempo, la astrología llegó a Grecia, donde se adecuó a su cultura. Incluso, ahí fue donde cada uno de los signos zodiacales adoptó el nombre con el cual los griegos conocían a su respectiva constelación. Es más, la palabra “zodíaco” deriva de la frase griega “zōdiakos kyklos”,que se traduce como “círculo de animales”.
Pese a que un inicio no gozaba de tanta popularidad, de a poco se extendió por occidente. De esta forma, llegó a Alejandría, actual Egipto, donde Claudio Ptolomeo redactó su documento “Tetrabiblos”. Dicho texto, sentó las bases de lo que hoy se conoce como la astrología occidental.



