Elizabeth Rodríguez Coleote lleva 10 años como médico anestesióloga en el IMSS, una profesión a la que, dijo, se le debe tener amor para ayudar a las personas, sin embargo, igual es complejo porque hay sacrificios que se deben hacer, sobre todo durante su preparación.
En entrevista, en el marco del Día del Médico y la Médica, que se conmemora este 23 de octubre en México, comentó que para ella desempeñar esta profesión “es una satisfacción muy bonita”, pues desde pequeña siempre tuvo interés por querer ayudar a la gente.
Narró que cursó la carrera de medicina general en la BUAP, de la que salió en el 2010, luego de que hizo su residencia en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y posteriormente su especialidad, por lo que actualmente se encuentra laborando en el hospital general 35 de Cuautlancingo.
Para ella, la curiosidad de cómo funciona el cuerpo humano, la forma en que va cambiando conforme va una persona creciendo y cómo surgen las nuevas enfermedades para dar una mejor atención es algo que la motiva para seguir trabajando en el sector salud desde hace una década, pero con retos de mantenerse en constante actualización.
Esto es muy satisfactorio para uno, pero creo que el reconocimiento se ha perdido un poco por parte de la población, pero creo que vale la pena decir que el médico sigue siendo un pilar muy importante en la sociedad y más como anestesióloga poder ayudar a calmar el dolor de un paciente, viéndolo como algo integral y no sólo una persona.
Elizabeth Rodríguez Coleote.
Contó a este medio que tiene cuatro hermanos y sus papás, pero es la única que trabaja en el sector salud, ya que desde pequeña le fueron inculcando la labor de ayudar a las personas, además de que cuando veía televisión en donde doctores curaban a las personas le nació el interés.
Consideró que anestesiología es una de las áreas más críticas que hay y en donde se puede atender en un mismo día a pacientes de diferentes edades, como menores, jóvenes, adultos o personas de la tercera edad, por lo que el conocimiento que deben tener es desde el pediátrico.
Afirmó que es una labor importante, porque pueden estar en diversas áreas de un hospital, por ejemplo, en el quirófano cuando un paciente va entrar a cirugía es el que se encarga de administrar el medicamento y que la persona pueda ser intervenida sin sentir el dolor de la operación.
Celebra su 10° día del médico y la médica
Elizabeth detalló que en Cuautlancingo apenas lleva año y medio, ya que cuando salió de su residencia en el IMSS de San José se fue a Monclova, en Coahuila, donde estuvo casi 2 años y después fue trasladada a la Ciudad de México, al Hospital de Gineco-Obstetricia número 4 “Luis Castelazo Ayala”, donde laboró cerca de 5 años.
Esto, porque cuando terminó su residencia el IMSS da la oportunidad de obtener una base, por la que compiten de acuerdo con el promedio que tengan en la especialidad, por ello es que se fue al norte del país y posteriormente fue pidiendo sus cambios para poder estar cerca de su familia.
En sus 10 años como médica anestesióloga lo más complejo para ella son las pacientes embarazadas, pues deben tener mayor cuidado en los medicamentos que les suministran, sobre todo cuando se trata de niños pequeños, pues debe conocer qué están poniendo y tener un manejo adecuado para evitar sus complicaciones.
Recordó que una experiencia que “le ha marcado” durante sus años de servicio es cuando, en la Ciudad de México, una paciente que entró a cirugía le “dieron a una orta” que es una vena y eso pone en riesgo la vida de persona porque le da una hemorragia, pero pudieron controlar el sangrado y estabilizar a la persona con el apoyo de otros médicos.
Es algo de lo que te marca, porque en la anestesia podemos estar tranquilos en toda la cirugía, pero puede haber un momento en que se descontrola, por lo que debemos tener cabeza fría, pies en la tierra.
Elizabeth Rodríguez Coleote.
Estudiar medicina, un gran reto
Elizabeth consideró que estudiar medicina “es un gran reto” porque se necesita tener recursos, aunque igual compromiso y ganas, pues es una carrera que implica esfuerzos, desvelos, privarse de fiestas, celebraciones como año nuevo o convivir con la familia y amigos.
Sin embargo, afirmó que “se disfruta” y una vez que están dentro “hacen familia” con el paso de los años, ya que el camino de la medicina es difícil, aunque como médica crecen y desarrollar el amor por apoyar a otros, que no son vistos como pacientes, sino como personas.
“Sí sacrificas mucho, sobre todo como mujer, porque el tener hijo, casarte, hacer cosas, te limita, pero aun así no es un impedimento para lograrlo, si nos cuesta más a nosotras por la labor que hacemos en el ámbito personal y a su vez en el profesional”, opinó.





