Los prejuicios, estigma e ignorancia han provocado que, al momento del diagnóstico, el 37.5 por ciento de las personas que viven con VIH ya se encuentran en la etapa de SIDA, enfermedad que se presenta solo en un momento avanzado de la infección.

Así lo destacó el director del Centro Nacional para la Prevención del VIH y el Sida (Censida), Juan Luis Mosqueda Gómez, con motivo de la conmemoración este 1 de diciembre del Día Mundial de la Lucha Contra el Sida. Advirtió que, de los casos que pueden existir en México, dos de cada 10 desconocen que son portadores del virus.

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Resaltó que es importante diferenciar el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Explicó que el VIH es un agente patógeno que causa la infección por VIH y que es una condición previa al desarrollo pleno de la patología. La expresión SIDA, reiteró, es la enfermedad propiamente dicha que se presenta en etapas avanzadas y sin tratamiento de la infección por VIH.

Hoy en día una persona que vive con VIH y que se diagnostica a tiempo puede tener un pronóstico de vida prácticamente igual al de quien no vive con el virus. Pero más allá de la cantidad de tiempo, es importante hacer énfasis en la calidad de vida, porque con los tratamientos que ofrece el Sector Salud, estas personas pueden trabajar, estudiar, hacer deporte, tener una familia y desarrollarse plenamente en prácticamente todos los aspectos de su vida

Estadios seguros
Juan Luis Mosqueda Gómez

Desde el momento de la transmisión hasta desarrollar el síndrome, suelen pasar entre 7 y 10 años, advirtió el director de Censida. Por ello, durante un muy largo periodo de tiempo estas personas no conocían que vivían con la infección y, por lo tanto, no se atendieron.   

Mosqueda Gómez resaltó que es importante adoptar las medidas necesarias tanto para evitar la transmisión, contar con un diagnóstico oportuno y recibir el tratamiento adecuado.

Dejar prejuicios sobre VIH y realizarse la prueba

El director de Censida recomendó que toda aquella persona con vida sexual activa debería hacerse una prueba de detección de VIH. Consideró que estamos en un “momento oportuno” para dejar atrás los prejuicios y aumentar la detección temprana al hacerse exámenes de VIH periódicamente.

Indicó que existen alrededor de 80 Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) para personas sin seguridad social. En estos, precisó, se prestan servicios de prevención, atención, diagnóstico y tratamiento de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), incluidos el VIH y la hepatitis C.

Además, se dan insumos de prevención como condones, tanto internos como externos, gel lubricante base agua y pruebas de detección de VIH, sífilis y virus de la hepatitis C (VHC). Se dan fármacos profilácticos pre y post exposición, se abastece de medicamentos para el tratamiento de infecciones tanto de VIH como de hepatitis C.

También se brinda una atención integral que implica desde personal médico, tanto de medicina general como de especialidades en medicina interna, infectología y pediatría. A ellos, subrayó, se suma el personal de enfermería especializado en consejería, prevención y diagnóstico; así como profesionales de la psicología y de trabajo social.