Especialistas y mujeres criticaron que la industria farmacéutica sólo fabrique métodos anticonceptivos para el sector femenino (DIU, píldoras hormonales, parches, implantes, inyecciones), y no para los hombres, pese a los efectos secundarios que provocan en los cuerpos de ellas

En entrevistas realizadas por Ángulo 7, en el marco del Día Mundial de la Anticoncepción (26 de septiembre), dos mujeres y dos especialistas en el tema destacaron que el consumo de estos provoca un desequilibrio hormonal en los cuerpos de las mujeres y que se expresa en el aumento de peso, acné, menstruación abundante, dolores menstruales y más. 

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Por ello, cuestionaron que la actual industria farmacéutica sólo elabore anticonceptivos para mujeres y no para hombres. Además destacaron que en varias ocasiones no se les brindó la información necesaria sobre lo que les generaría.

María del Carmen Mesura Rivera, ama de casa, relató su experiencia con los anticonceptivos. A los 20 años, cuando comenzó su vida sexual activa, inició con el uso de píldoras anticonceptivas, pero posteriormente cambió al dispositivo intrauterino (DIU). Mesura advirtió que, aunque los médicos suelen indicar que el DIU tiene una duración de cinco años, en su caso solo fue efectivo durante el primer año.

Estadios seguros

“Después del primer año, empecé a tener menstruaciones muy dolorosas y sangrados abundantes que me provocaron anemia. También aumenté de peso y desarrollé acné. Una vez que me retiraron el DIU, los síntomas desaparecieron”, compartió.

Mesura señaló que el uso de anticonceptivos no es solo una cuestión de acceso, sino también de salud y bienestar: “Los efectos secundarios son severos, y las mujeres somos las que sufrimos las consecuencias”.

Sobre que hay más anticonceptivos para mujeres que para hombres indicó que no le parece la idea porque como mujeres sufren con la menstruación, durante el embarazo, mientras que los hombres no.

Con testimonios, critican falta de anticonceptivos para hombres

Una universitaria de 25 años, que prefirió mantenerse en el anonimato, contó que comenzó a tomar pastillas anticonceptivas a los 23 años, por recomendación de su ginecólogo, para tratar el síndrome de ovario poliquístico (SOP). Aunque las pastillas regularizaron su ciclo menstrual, no fue advertida sobre los efectos secundarios.

“Noté cambios físicos, como el aumento de peso, pero lo manejé con ejercicio. Sin embargo, los cambios emocionales fueron más difíciles: me sentía más sensible y a veces mareada”, explicó. La estudiante insistió en la necesidad de contar con más información sobre los efectos de los anticonceptivos antes de utilizarlos y pidió que también se desarrollen opciones para los hombres.

“Es injusto que las mujeres carguemos con toda la responsabilidad y los efectos secundarios, mientras que los hombres no enfrentan nada similar”, agregó.

“La mayoría de los anticonceptivos son dirigidos a nosotras las mujeres, lo cual se me hace injusto porque prácticamente nosotras recibimos la carga más pesada y los hombres bien gracias. Ellos no llegan a padecer mareos, ni se preocupan por subir de peso al tomar tal o cual anticonceptivo, no tienen que preocuparse por tantas cosas como nosotras.

Desde su experiencia, sugirió que es necesario que se desarrollen pues “porque ellos la tienen un poco más fácil”. Dijo que la mujer no debe cargar con todo el peso de un tratamiento así; además de que ellos no cargan que el prejucio de la sociedad al momento de ejercer su sexualidad.

“Como una de las principales problemáticas que tienen las mujeres en Puebla para acceder a métodos anticonceptivos es el prejuicio al ejercer nuestra sexualidad. Además del odio hacia las mujeres. Todavía es mal visto que una mujer ejerza su sexualidad y use anticonceptivos”. 

Expertos en salud critican desigualdad en la anticoncepción

Rubí Cervantes, psicóloga y colaboradora de la campaña por el aborto legal y seguro en Puebla, destacó que, aunque existe mayor acceso a la información sobre métodos anticonceptivos, sigue siendo difícil acceder a ellos debido a los tabúes y estigmas sociales.

“Los métodos anticonceptivos siguen siendo pensados para que las mujeres se encarguen de la planificación familiar. Esto perpetúa la idea de que es su responsabilidad evitar el embarazo, mientras que poco se ha explorado en términos de anticonceptivos para hombres”, afirmó Cervantes.

La psicóloga también resaltó que, además del preservativo masculino, no hay opciones prácticas para los hombres, y esto refuerza la desigualdad en la responsabilidad de la anticoncepción.

Educación sexual y métodos anticonceptivos

Reyna Angélica Palacios Sosa, psicóloga y maestra de educación media superior, comentó que la educación sexual sigue siendo insuficiente y que persisten tabúes que dificultan el acceso a la información. Para ella, es fundamental que los jóvenes conozcan los métodos anticonceptivos disponibles y reciban orientación adecuada para prevenir tanto embarazos no deseados como infecciones de transmisión sexual (ITS).

“A pesar de que existe más información hoy en día, el tabú en torno a la sexualidad sigue presente. Esto limita el acceso a los anticonceptivos y la capacidad de las mujeres para tomar decisiones informadas sobre su cuerpo”, señaló Palacios Sosa.

Agregó que “al tener la idea que la mujer es la gestante y va a concebir, pues ella tiene que estar controlada para evitar que haya ovulación y una fecundación, de ahí la labor de los métodos temporales y permanentes.”

Un problema de salud y equidad

La falta de opciones anticonceptivas para hombres no solo genera un problema de salud para las mujeres, sino también de equidad. Las especialistas entrevistadas coincidieron en que es necesario que la industria farmacéutica desarrolle métodos anticonceptivos para los hombres que compartan la carga de la planificación familiar.

“Es momento de que ambos géneros se involucren de manera equitativa en la anticoncepción, y para ello es necesario que existan opciones viables para los hombres”, concluyó Cervantes.

El debate sobre los métodos anticonceptivos refleja una demanda creciente de equidad en la salud reproductiva, un área donde las mujeres, hasta ahora, han llevado la mayor parte de la carga, tanto física como emocional.

Subcoordinadora de información en el portal de noticias Ángulo 7. Licenciada en Lingüística y Literatura Hispánica de la BUAP. Reportera desde 2020, ha cubierto la fuente de cultura en el portal Quórum...