La decisión de no tener hijos biológicos y luego de 35 años de vivir juntos, fue lo que llevó a Alejandro y Carmen a adoptar a los hermanos José Antonio y Alex, a través del programa “Mi Nueva Familia” del DIF Estatal, para darles una familia y una nueva vida a los menores.

Tan solo con este programa que se ha impulsado en Puebla desde el año pasado el organismo estatal, encabezado por Gabriela Bonilla Parada, lleva hasta el momento 34 menores que han sido integrados a una familia, 21 durante el 2023 y los otros 13 en este 2024.

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Alejandro contó a este medio que saber que hay niños en las casas hogares esperando por tener un papá y una mamá, por lo que tenían el deseo de adoptar y fue desde el 2016 cuando llegaron al organismo para conocer los trámites que se tienen que hacer y el proceso a seguir.

Dijo que la pandemia del Covid-19 los orilló a suspender los trámites y fue hasta el 2021 cuando los retomaron, siendo 3 años después que se concretó, lo cual les llenó de alegría porque tuvieron que pasar por un proceso de adaptación de seis meses para ver si eran idóneos.

Se llena un vació que se tenía en casa

Estadios seguros

“Habíamos decidido con mi esposa no traer hijos al mundo, somos muy idealistas en esto, por la sobrepoblación, la violencia, dijimos no, en un futuro vamos a adoptar y llegó, se nos cumplió el sueño de tener dos chiquillos en la casa que hagan ruido después de 35 años de dos personas que solo tenían mascotas, es como llenar un vació que se tenía”, expresó.

Comentó que anteriormente se intentó con un menor, pero no se concretó y después les llamaron para decirles de los hermanos que podrían adoptar, pues de antemano sabían que tenían que ser los dos, ya que han vivido juntos y no los separarían del vínculo que ya habían formado.

Mientras que Carmen mencionó que tanto ella como su esposo son docentes universitarios, por lo que aprovecharán el periodo vacacional para hacer los trámites y que sus hijos recién adoptados ingresen a la escuela, en el caso de José Antonio en primero de secundaria y Alex en quinto de primaria.

“Tenemos miles de planes, volver a jugar ahora ya con ellos, a actualizar conocimientos, es un mundo de sabiduría. Este programa es muy bonito porque es una opción para los que quieren ser papas y los niños que buscan una familia, quienes estén dudando en adoptar, que se acerquen porque lo que cuenta es el deseo mutuo”, remarcó.

Una gran satisfacción adoptar: Monserrat y Erick

Por su parte, para Monserrat y Erick, que adoptaron a una niña y un niño, ambos hermanos, haber cumplido con este proceso fue una satisfacción porque les habían dicho que era un trámite largo, pero luego de 10 años juntos y sin tener hijos, “se enamoraron de los infantes”.

Fue en el 2022 cuando iniciaron con esto, desde que ingresaron la solicitud y les hicieron los exámenes psicológicos y psicométricos para ingresar a la lista de espero, la cual tardó año y medio, lo que fue para ellos “inesperado”, pues pensaron que sería mucho más tiempo.

Originarios de Puebla capital, ambos narraron que la decisión de adoptar a los dos porque siempre han querido tener una familia grande, pues incluso en la solicitud que ingresaron pedían que fueran hasta tres, sobre todo si eran hermanos por la integración que ya tienen entre ellos.

“Sabemos que en ocasiones es complicado que asignen a un grupo de hermanos, la idea es que pudiéramos ser el medio para no separar a esos chiquitos es importante, cuando nos dijeron que eran dos, estuvimos muy emocionados, contentos, yo creo que eso fue lo que nos motivó”, relató Monserrat.

Un vínculo de hermanos que no se puede romper

Erick refirió que desde un inició les informaron cuales eran los antecedentes que tenían los menores, es decir, cómo fue que llegaron a la Casa de la Niñez, por lo que desde un inició tenían claro que no querían romper el vínculo que ya tenían como hermanos, pues deben crecer juntos.

Mencionar que al concluir con este trámite ahora que terminó el periodo de clases les permitirá matricularlos en alguna escuela a partir de agosto, en el caso de Andy, la niña, en tercero de primaria y su hermanito Luis, ya salió de prescolar, por lo que ingresará a la primaria.

“A mí me parece que las instituciones como el DIF hacen una gran labor al cuidar y acompañar a los niños cuando no existe alguien que vea por ellos, la mejor alternativa para la adopción es está vía, porque es un organismo público que te da certeza legal, si yo pudiera decirle a alguien que tenga este deseo, les diría que se acerquen”, remarcaron.

Asimismo, sostuvieron que es una nueva etapa de su vida, pues desde que los conocieron “los consideraban propios”, pues, aunque saben que hay parejas que desertan por todo el proceso que se tiene que pasar, ellos siempre tomaron la decisión con responsabilidad porque se trata de vidas que tienen a cargo.

Comunicólogo por formación y reportero de profesión en Angulo 7 Noticias desde octubre de 2014. Poblano de Libres radicando en la capital, persona sería y en ocasiones divertida, amante del fútbol...