Los tatuajes son una forma de expresión en el cuerpo que significan parte de la vida de las personas y, aunque en su momento fue un tabú, ahora es normal verlos porque se tiene una sociedad más abierta, sin embargo, no quita que haya quien lo ve mal, pero lo respete.
Esto, de acuerdo con un sondeo realizado por este medio a poblanos con este tipo de arte corporal, así como a otros que no lo tienen, en el marco Día Internacional del Tatuaje, que se conmemora este miércoles 17 de julio, como un tributo a la diversidad y la creatividad.
Los entrevistados coincidieron en que esto no les ha impedido contar con un trabajo, ya que con el paso de los años la sociedad ha evolucionado y actualmente es más abierta e inclusiva, pero sí hay quienes los miran prejuiciosamente si los tatuajes se ven a simple vista.
Por ejemplo, Edgar Torrentera, quien cuenta con cinco tatuajes, comentó que para él estos diseños son parte de la historia de su vida y que, en su momento, significaron algo especial, pues el primero se lo hizo a los 18 años y fue por moda, mientras que el último fue hace 6 años. Los otros que tienen son los nombres de sus hijos y su papá.
Consideró que antes era un tabú porque veían a una persona así y lo tachaban de delincuente, pero ahora es normal verlos incluso con médicos y otros profesionistas y, en su caso, esto no le ha impedido tener un empleo o sufrir alguna discriminación, pero sí conoce casos de personas que les piden usar una vestimenta que los tape.
Para Jacqueline Steffanoni, que se ha rayado siete veces, lo ha hecho por gusto y porque es la forma de llevar el recuerda de algo o alguien que fue importante en su vida, pues el primero se lo puso hace 7 años, cuando tenía 20 de edad y el más reciente es de hace tres meses.
“A veces es porque digo, está chido, me lo voy hacer, pero otros igual por mí familia, tengo en las piernas y brazos, me han costado entre 300 y 500 pesos cada uno. En lo laboral no me ha afectado, pero sí me ha tocado que voy a tiendas y se me quedan viendo bien feo hasta que sales o a veces en el transporte cuando te subes”, remarcó.
Daniela tienen tatuajes desde hace 11 años
En tanto, Daniela Portillo comentó que para ella es una forma de expresión y el gusto de imágenes para plasmarlas en el cuerpo, pues en su caso tiene 11 en los brazos, en los hombros, en la espalda y en las piernas, algunos por una etapa de su vida y otros solo por el agrado de tenerlos.
Contó a Ángulo 7 que el primero se lo puso hace 11 años, mientras que el último tiene tres meses y durante este tiempo en un principio su mamá se molestó y actualmente, aunque siguen sin gustarla que se haya tatuado, ya lo acepta más, pero sigue habiendo integrantes de su familia que no saben que los tiene, pues sigue habiendo prejuicios en la sociedad.
Mientras que Carlos Alberto Arias comentó que para él los tatuajes es plasmar en su cuerpo recuerdos que ha tenido a lo largo de su vida, pues algunos de los que tiene fueron porque representan a sus familiares, mascotas y sus gustos personales, por lo que tiene siete, en su mayoría en el brazo derecho, algunos en colores y otros en negro nada más.
“El primero tiene 6 años, está relacionado con mi abuelo, porque antes de fallecer perdió la vista y por eso es en idioma Braille, entonces es una forma de recordarlo, mientras que el último es un Quetzalcóatl que es por mantener viva nuestra cultura, tiene alrededor de 3 años”, enfatizó.
Es un tipo de arte interesante
Sin embargo, también hay quienes no tienen tatuajes, como Brayan Alberto que consideró que es interesante este tipo de arte, aunque hay personas que no lo hacen por miedo, pero él no descarta al menos uno, pues en su círculo cercano todos están rayados. Dijo que la sociedad ha evolucionado y ahora ya hay más exclusión, sobre todo en el trabajo.
En tanto, Alín Fuentes, aunque no tiene, dijo que le gustan porque le parece algo artístico y son una forma de representarse, por lo que tiene contemplado hacerse algunos en los brazos, pero no ha pensado cuántos, porque le han dicho que “es adictivo”, al señalar que no se debe juzgar a quien los tenga, pues antes era un tabú.
Por su parte, Angélica Tenahua comentó que no tiene, porque no le gustan, pero respeta a las personas que los tienen y en su caso, no le llaman la atención a pesar de que ya le han dicho que se lo hacen. “No veo mal que la gente los tenga, aunque sí se me hace bonito que alguien los tenga, creo que ya está muy de moda hacérselos”.
Mientras que Fernando Mora comentó que ya es común ver a personas con tatuajes, pues en su familia hay quienes los tienen, pues a diferencia de otros años, ahora ya hay exclusión entre la sociedad y en el ámbito laboral, por ello, no ve mal que él se pueda hacer uno, pero será posteriormente porque ahorita no tiene aún algún diseño que le agrade.





